Flujo de trabajo: qué es y cómo crear uno en 7 pasos

Foto de la colaboradora - Julia MartinsJulia Martins
21 de abril de 2026
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Piensa en los siete pasos como si fueran una plantilla para flujos de trabajo con la que puedes maximizar el impacto productivo y minimizar los pormenores del trabajo. En lugar de dedicar varias horas o días al inicio del proyecto para reunir toda la información, con reuniones innecesarias y comunicaciones que se duplican, los flujos de trabajo ofrecen un marco de trabajo para que el equipo pase directamente a la acción. Los siete pasos le brindan al equipo los datos, la información y los activos que necesitan para comenzar con el pie derecho. Con los flujos se crean planes de acción claros, que garantizan que todos en el equipo entiendan qué hay que hacer y cuáles son los plazos previstos. Actualización 21/04/2026: en esta actualización hemos añadido una sección sobre los tipos de workflows y sus elementos clave.Más información

El término flujo de trabajo, comúnmente conocido como Workflow, resulta ambiguo. Para algunos, un flujo de trabajo es un proceso, para otros, una manera de organizar la información.

Las imprecisiones en torno al término tienen consecuencias reales. La falta de claridad acerca de lo que es un Workflow genera confusión sobre el trabajo mismo y deriva en problemas de eficiencia.

Por ejemplo, en promedio, los trabajadores del conocimiento dedican el 60 % del tiempo a los pormenores del trabajo, como buscar información o dar seguimiento al estado del trabajo. Aun así, cada semana más de una cuarta parte de los plazos previstos no llegan a cumplirse.

Algo no está del todo bien.

Ahora es cuando entran en juego los Workflows y su gran importancia. Entender claramente qué es un Workflow y cómo elaborar un Workflow resulta muy útil para organizar de manera efectiva el trabajo del equipo, cumplir con los objetivos del proyecto y crear procesos eficientes y duraderos. Descubre, en este artículo, cómo crear Workflows en 7 sencillos pasos y con ejemplos.

¿Qué es un Workflow (flujo de trabajo)?

Un Workflow o flujo de trabajo es una secuencia de pasos definidos que conecta a las personas indicadas con los datos correctos en el momento adecuado para completar un proceso de principio a fin. Sirve para organizar la información de una manera que no solo sea comprensible, sino que además se pueda repetir.

La gestión de un Workflow efectivo cuenta con siete pasos ordenados en tres etapas:

  • Planificación: ideación y recopilación de la información, recepción de las solicitudes, priorización y asignación de recursos

  • Ejecución: desarrollo y revisión, seguimiento del progreso

  • Revisión: aprobación, emisión de informes

¿Cuándo debería crear Workflows?

Los Workflows o flujos de trabajo son realmente potentes en cualquier equipo o departamento. Cuando se hacen bien, los flujos de trabajo ofrecen la claridad que el equipo necesita para cumplir con los objetivos más rápido, la eliminación de los cuellos de botella, ahorro de tiempo y oportunidades de mejora continua.

Puedes desarrollar un flujo efectivo de trabajo para una iniciativa basada en plazos con un objetivo final. Piensa en las campañas de marketing (Inbound Marketing, Marketing Digital, etc.), las oportunidades de venta, los programas para incorporación de empleados nuevos o los procesos de compras. También pueden ser procesos recurrentes y trabajo continuo, como los calendarios de contenido, las solicitudes de informática y el seguimiento de errores.

Un ejemplo concreto de lo que ocurre cuando se aplican flujos de trabajo estructurados a las campañas de marketing es el de Gannett. El equipo de operaciones de marketing de Gannett pasó de gestionar entre 50 y 70 campañas al mes a gestionar entre 120 y 150, con los mismos recursos. Estandarizaron y automatizaron sus flujos de trabajo para cubrir las tres fases del proceso: planificación, ejecución y revisión. El resultado fue un aumento de productividad de 2,4 veces sin incrementar el equipo. Puedes leer todos los detalles en el caso de éxito de Gannett. Si quieres ver cómo Asana puede ayudar a tu equipo a conseguir resultados similares, explora la gestión de flujos de trabajo en Asana.

Tipos de flujos de trabajo

No todos los flujos de trabajo funcionan igual. El tipo adecuado depende del flujo del proceso, de cuántas personas intervienen y del nivel de revisión que necesita cada tarea.

  • Flujo secuencial: cada paso depende del anterior y avanza en un orden fijo

  • Flujo paralelo: varias tareas se realizan al mismo tiempo para reducir esperas

  • Flujo basado en reglas: el siguiente paso cambia según una condición predefinida

  • Flujo de aprobaciones: el trabajo avanza cuando una persona revisa y valida una entrega

En muchos equipos, un mismo proceso combina varios tipos. Por ejemplo, una solicitud puede entrar por una regla automática, pasar por varias tareas en paralelo y terminar con una aprobación final.

Elementos clave de un flujo de trabajo

Antes de diseñar un flujo de trabajo, conviene definir las piezas que lo sostienen. Cuando estas piezas están claras desde el principio, el proceso resulta más fácil de documentar el proceso, seguir y mejorar.

  • Punto de inicio: qué activa el trabajo

  • Tareas: qué debe hacerse en cada fase

  • Personas responsables: quién ejecuta, revisa o aprueba

  • Decisiones: qué condiciones cambian el siguiente paso

  • Plazos: cuándo debe completarse cada parte

  • Resultado final: qué entrega marca el cierre del proceso

Si uno de estos elementos no está definido, el flujo suele generar dudas, retrasos o revisiones innecesarias. Por eso, esta base conviene dejarla cerrada antes de pasar a la ejecución.

Por qué los Workflows son importantes

A pesar de que cada Workflow es único, todos parten de componentes básicos lo suficientemente flexibles como para adaptarlos a cualquier equipo u organización. La codificación de los procesos críticos para el negocio es fundamental para estructurar tu organización. Cuando se hace bien, nadie tiene que preguntarse cuál es el paso siguiente o quién se ocupa de cada parte de un proyecto.

Este nivel de estructura puede traer grandes beneficios tangibles para el equipo, como los siguientes:

  • La coordinación entre los distintos miembros del equipo es más simple.

  • Se impulsa la productividad (sin sacrificar la calidad ni los costos).

  • Mejor asignación de los recursos.

  • Aumento de la visibilidad en los proyectos.

  • Los líderes se ven empoderados y se realiza una toma de decisiones más inteligente, porque a todo se le da seguimiento en un solo lugar.

  • La información se reúne menos de forma manual y también disminuye la cantidad de trabajos duplicados.

  • Los silos de datos desaparecen al reunir todo en una fuente de referencias central y de fácil acceso.

  • Los miembros de los equipos adquieren una idea clara de cómo contribuyen con sus trabajos a metas y objetivos compartidos más amplios.

  • La incertidumbre acerca del trabajo que hay que hacer disminuye, por lo que el trabajo se agiliza y el potencial de los miembros del equipo se libera.

  • Los procesos ad hoc desaparecen y también, los sistemas de gestión aislados, para ser sustituidos por un eje central de información.

Estos beneficios no son solo teóricos. Yıldız Ventures es un ejemplo de lo que ocurre cuando una organización centraliza sus flujos de trabajo. El equipo redujo el trabajo improductivo en un 35 %. Aumentó el trabajo estratégico en un 80 %. También recortó el tiempo dedicado al correo electrónico en un 35 %. El resultado fue una ejecución del negocio un 40 % más rápida. Puedes conocer todos los detalles en el caso de éxito de Yıldız Ventures. Si quieres obtener resultados similares en tu organización, descubre cómo Asana puede ayudarte a gestionar tus flujos de trabajo.

MICHELIN ResiCare también ilustra cómo los flujos de trabajo bien diseñados generan resultados medibles. El equipo implantó flujos de trabajo estandarizados con procesos automatizados. Cada empleado ahorró cinco semanas de trabajo al año. El tiempo de llegada al mercado se redujo de forma significativa. Además, conectar las tareas con los objetivos estratégicos dio al equipo una visibilidad que antes no tenían. Puedes leer todos los detalles en el caso de éxito de MICHELIN ResiCare. Para ver cómo Asana puede ayudar a tu equipo a crear procesos eficientes y duraderos, explora la plataforma de Asana.

Los 3 beneficios principales de la gestión de Workflows

Implantar un Workflow puede parecer costoso al principio, pero los procesos bien definidos son la clave del crecimiento. La inversión inicial te permitirá ahorrar tiempo, reducir frustraciones y ganar claridad.

Visibilidad en tiempo real

No es ningún secreto que los detalles prácticos que se pueden obtener en tiempo real mejoran la eficiencia. Pero acceder a esos detalles puede resultar complicado y aquí es donde los Workflows entran en juego.

Al crear un Workflow efectivo, conectas a las personas indicadas con la información correcta en el momento adecuado. Todos en tu equipo saben exactamente quién hace qué, para cuándo y por qué es importante. Este nivel de visibilidad favorece lo siguiente:

  • La obtención de detalles concretos y en tiempo real para aumentar la eficiencia del equipo.

  • La precisión para la planificación, la asignación de recursos y la adaptación a escala según cada caso.

  • Los ejecutivos o integrantes de otros departamentos están al tanto del progreso de los proyectos en todo momento.

  • Las demoras son menos frecuentes y se producen entregables de mejor calidad.

  • Las vistas ofrecen una perspectiva general del proceso de un proyecto que permite entender, detectar y diagnosticar cualquier problema.

Alineación entre y dentro de equipos de distintos departamentos

Los Workflows claros y bien definidos empoderan la claridad entre los distintos departamentos y favorecen el contexto cuando trabajan muchos equipos a la vez. Si cuentas con una red de herramientas o proyectos conectados, los equipos de distintos departamentos pueden ver con claridad cómo y por qué se hacen los trabajos. Sin embargo, según el informe El estado de la IA en el trabajo realizado por el Work Innovation Lab de Asana, solo el 30 % de los trabajadores afirma que sus equipos colaboran de manera efectiva entre funciones, y únicamente el 22 % dice que la información y las ideas fluyen con rapidez entre equipos. Los flujos de trabajo bien diseñados son precisamente la respuesta a este problema.

Las buenas herramientas para gestión del trabajo permiten definir y compartir flujos de trabajo, independientemente del equipo en que te encuentres. Se genera una fuente única de referencias que rompe con el aislamiento de la información y conecta las iniciativas individuales con los flujos a mayor escala. Gracias a esta claridad, todos pueden centrarse en los trabajos de mayor prioridad.

Lee: 5 clientes de Asana nos cuentan cómo eliminaron el aislamiento en el trabajo

Aumento de la eficiencia operativa

En los Workflows, los procesos se codifican a través de formularios de recepción, automatizaciones y plantillas de proyectos. Al conectar automáticamente a las personas indicadas con los datos correctos, mejoras la eficiencia y reduces los pormenores del trabajo. Los datos del informe El estado de la IA en el trabajo confirman la magnitud del problema: los trabajadores del conocimiento dedican el 55 % de su tiempo a tareas improductivas, como buscar información, gestionar actualizaciones de estado y coordinar el trabajo de forma manual. Diseñar flujos de trabajo claros y bien estructurados es el primer paso para recuperar ese tiempo y dirigirlo hacia el trabajo que realmente importa.

Cuando los integrantes de un equipo adquieren claridad, se pueden centrar en el trabajo de mayor impacto. Además, las integraciones entre herramientas reducen la cantidad de veces que hay que cambiar de contexto.

Ejemplos de workflows

Antes de profundizar en los beneficios de contar con flujos de trabajo bien definidos y en cómo elaborar un workflow, echa un vistazo a algunos ejemplos de workflows.

Workflow de comentarios de los clientes

  1. Ideación y recopilación de la información: Un cliente envía un ticket, solicitud o comentario.

  2. Recepción de las solicitudes: Procesamos la solicitud con nuestra herramienta para gestión de las relaciones con los clientes, Zendesk.

  3. Priorización y asignación de recursos: La solicitud se dirige automáticamente al equipo apropiado. Por ejemplo, si se trata de una solicitud que corresponde a ventas, se envía a Salesforce para que el equipo de ventas la clasifique. Otra opción sería que los tickets y comentarios se enviaran a equipos internos que trabajan con herramientas para gestión del trabajo como Asana.

  4. Desarrollo y revisión: Los equipos trabajan para resolver el problema del cliente.

  5. Seguimiento del progreso: Las integraciones que funcionan en tiempo real simplifican y automatizan el trabajo entre los distintos equipos. Para que los equipos no tengan que actualizar la información manualmente o que el trabajo no se duplique entre las herramientas, usa integraciones como la de Asana para Zendesk y asegúrate de que los integrantes de tus equipos trabajen siempre con la información más reciente.

  6. Aprobación: La solución final se envía de regreso al cliente a través del equipo de atención al cliente. Si es necesario, el cambio se documenta. Si la respuesta a la solicitud no es suficiente, el equipo vuelve al paso cuatro (desarrollo y revisión) para dar otra mirada.

  7. Emisión de informes: A este ticket específico se le da seguimiento como parte del proceso del workflow general, a fin de medir el impacto del workflow de los comentarios de los clientes.

Workflow para gestión de campañas

  1. Ideación y recopilación de la información: El equipo entero se reúne para llevar a cabo una lluvia de ideas para la nueva campaña.

  2. Recepción de las solicitudes: En colaboración con el equipo, el líder del proyecto crea briefs para todos los activos creativos necesarios para las campañas; las imágenes, las animaciones, los videos, el material de contenido y mucho más.

  3. Priorización y asignación de recursos: El líder del proyecto revisa cada pieza de la campaña para poder entender qué lugar ocupa cada cosa antes de establecer las prioridades de las tareas y los proyectos. Después, el líder del proyecto crea un calendario maestro para la campaña a fin de que todos los miembros del equipo tengan una perspectiva general de todo lo que sucede en la campaña.

  4. Desarrollo y revisión: Con una buena planificación armada, ahora puedes pulsar el botón “Acción” de la producción de activos creativos. Los colaboradores externos y tus compañeros se ponen a trabajar. Si hace falta más trabajo para generar esos activos creativos, el flujo de trabajo vuelve a la etapa de producción.

  5. Seguimiento del progreso: Mientras el equipo trabaja, el líder del proyecto supervisa el progreso a través de la plataforma de gestión del trabajo. Si un compañero de equipo tiene un problema o si los entregables del proyecto se demoran, pueden ocuparse y desbloquear el trabajo.

  6. Aprobación: Cuando todo se ve bien, el líder del proyecto aprueba el trabajo. La campaña se pone en marcha.

  7. Emisión de informes: Independientemente de que una campaña resulte ser un éxito sin precedentes o de que no salga según lo esperado, siempre habrá muchísimo que aprender de ellas. El líder del proyecto observa los datos en profundidad y habla con los miembros del equipo para descubrir qué salió bien y qué se puede mejorar.

Explora flujos de trabajo para administración de campañas

Workflow para planificación de objetivos

  1. Ideación y recopilación de la información: Los líderes de la empresa deciden con qué frecuencia se definirán los OKR (objetivos y resultados clave) de la organización. Son quienes invierten en un sistema para gestión de objetivos para dar seguimiento al trabajo.

  2. Recepción de las solicitudes: El líder, los miembros del equipo y los demás integrantes clave del proyecto colaboran y aportan ideas para los próximos objetivos.

  3. Priorización y asignación de recursos: El líder del equipo propone un conjunto de objetivos para el próximo período de objetivos. Lo ideal sería que cada objetivo contribuyera al que tiene sobre él, que aportara claridad y estuviera alineado con el resto del trabajo.

  4. Desarrollo y revisión: Una vez que saben qué pretenden lograr, los miembros del equipo ya pueden ponerse a trabajar. Con una plataforma de gestión del trabajo, pueden conectar el trabajo diario con los objetivos más amplios para que todos sepan qué tareas tienen mayor prioridad.

  5. Seguimiento del progreso: Mientras el equipo trabaja, el líder del proyecto supervisa el progreso. Si es lento o si se escapa algún vencimiento, pueden intervenir y allanar el camino. Tanto el líder como los miembros del equipo brindan actualizaciones de estado con regularidad a través de la plataforma de gestión del trabajo.

  6. Aprobación: Los miembros del equipo terminan el trabajo y lo marcan como finalizado. Los gerentes echan un vistazo y aprueban o solicitan cambios según sea necesario.

  7. Emisión de informes: Después de cada período, el líder del equipo revisa los objetivos. Examina qué funcionó bien y qué no durante el período del objetivo. Para los próximos objetivos, el equipo doblará la apuesta en cuanto a sus fortalezas y trabajará para revertir las debilidades.

Cómo hacer un Workflow efectivo en 7 sencillos pasos

Los siete pasos para crear un Workflow efectivo se dividen en tres fases: la planificación, la ejecución y la revisión. La implementación de estos pasos es muy útil para organizar el trabajo de una manera que no solo sea comprensible, sino que además se pueda repetir.

Con los Workflows se capturan procesos repetibles para que no tengas que reinventar la rueda todas las veces. Para que sea efectivo, el Workflow se debería crear en una herramienta compartida en la que se pueda dar seguimiento a la información en tiempo real.

En el ejemplo a continuación, mostraremos cómo hacer un Workflow en Asana. Si no estás seguro de cómo empezar, descubre cómo conectar a las personas indicadas con los datos correctos en el momento adecuado con un software para gestión de flujos de trabajo, para que los integrantes de cualquier equipo se puedan centrar en entregar trabajos que marquen la diferencia.

Explora los flujos de trabajo de Asana

Paso 1: Ideación y recopilación de la información

Cada flujo comienza con una idea. A veces, las ideas llegan con una forma precisa; otras, el equipo se embarca en una iniciativa nueva e interesante bajo algunos criterios orientadores.

Durante este paso del proceso del Workflow, en primer lugar, reúne la información sin estructuras y trabaja en una lluvia de ideas para el proyecto. Si corresponde, piensa en cualquier limitación que pueda tener el proyecto, en las restricciones del proyecto o los requisitos antes de avanzar con el próximo paso.

Por ejemplo, observemos un flujo de trabajo web. El vicepresidente de marketing le pide a tu equipo de creativos que renueven completamente la página principal del sitio web. Comparte una visión de qué aspecto quiere que tenga la página web antes de entregar el proyecto. En esta etapa del Workflow, analizas con tu equipo algunas ideas iniciales, comparten lo que los inspira de las páginas de inicio de sus sitios favoritos y crean prototipos en la herramienta para lluvia de ideas.

Paso 2: Recepción de las solicitudes

Una vez que tengas una idea general de qué hay que hacer, prepara los detalles y el plan del proyecto. En esta etapa del Workflow asegúrate de capturar todos los datos relevantes, la información o lo que necesite el negocio. Esta información servirá para el proceso que elabores, los participantes que involucres en el proyecto y el trabajo que entregues finalmente.

No es necesario tener todos estos materiales para cada Workflow. De todos modos, asegúrate de desarrollar material suficiente como para que no falte información para el resto del trabajo del proyecto. Elimina las idas y vueltas, y ofrece más claridad, contexto e información sobre el trabajo.

Para seguir con nuestro ejemplo de Workflow de producción web, transforma a la lluvia de ideas de tu equipo en un brief creativo. Con una herramienta de gestión del trabajo como Asana, puedes incorporar los bocetos iniciales en el brief y combinarlos con otra información del proyecto como el plan de comunicaciones.

3. Priorización y asignación de recursos

Una vez que tengas listo el plan, será hora de poner todo en acción. Empieza por la asignación de recursos. Necesitas contar con visibilidad sobre los procesos para poder establecer las prioridades de manera efectiva y asignar los recursos basados en la capacidad productiva del equipo.

Los Workflows efectivos no se centran solamente en maximizar la productividad y en hacer la mayor cantidad posible de trabajos. Sirven para dar lugar a la creatividad. Cuando se hace bien, la gestión de recursos maximiza el rendimiento de los empleados y disipa el caos. Esto favorece que al final del día todos en tu equipo se sientan satisfechos, no agotados, con lo que han hecho. De hecho, el informe State of AI at Work 2025 señala que el 77 % de los trabajadores ha experimentado cargas de trabajo inmanejables en los últimos seis meses, lo que subraya la importancia de una asignación de recursos bien planificada desde el inicio del proceso.

Para que este paso del Workflow sea repetible, tienes que automatizarlo. Una vez que tengas una idea clara de cuál es la capacidad productiva de cada miembro del equipo, lleva a cabo la automatización del flujo de trabajo para dirigir los trabajos con precisión a los miembros adecuados del equipo. Aclara las prioridades de cada proyecto y empodera a los miembros del equipo para ajustar los vencimientos en caso de ser necesario, a fin de garantizar que puedan presentar trabajos con la máxima calidad.

En nuestro ejemplo de Workflow, el equipo creativo tiene un proyecto para solicitudes creativas en Asana. Cuando ingresa una solicitud, los Workflows automatizados envían el trabajo al integrante apropiado del equipo. Cada iniciativa tiene un nivel de prioridad asociado. De este modo, los miembros del equipo saben en qué deben centrar su energía. En la misma herramienta, también tienes una ventana que permite ver y trabajar con la gestión de recursos para reasignar o reprogramar el trabajo según sea necesario.

Lee: Tu guía para comenzar con la gestión de recursos

4. Desarrollo y revisión

Esta etapa es la columna vertebral del «trabajo» del flujo de trabajo: el desarrollo de los entregables del proyecto, las revisiones y las iteraciones activadas por el circuito de los comentarios, y la obtención de comentarios mediante aprobaciones de otros integrantes.

Si el flujo no es perfecto, se trabaja mucho de forma manual. Entonces, por ejemplo, puede resultar difícil encontrar el archivo correcto en el momento adecuado. Algo que contribuye enormemente a los pormenores del trabajo es buscar documentos y perseguir aprobaciones. Así que al mantener la información en una herramienta centralizada, se reduce ese trabajo innecesario que tenían que hacer todos en tu equipo.

Cuando las comunicaciones y los archivos se comparten todos en el mismo lugar, los miembros de los equipos dedican menos tiempo a los pormenores del trabajo y más al trabajo real. Entonces, entra en acción, usa la automatización para sacar a la luz la información que necesitas, en el momento exacto en que la necesitas.

Para seguir con nuestro ejemplo de Workflow de producción web, después de asignar el trabajo, nuestros diseñadores crean un esquema para el sitio web de la página de inicio nueva en Figma, que luego adjuntan al proyecto. Mediante una verificación, los integrantes agregan comentarios en los archivos PDF para dejar opiniones específicas sobre lo que creen que funciona bien y lo que no. Una vez que se haya terminado con el diseño, podrás entregar esos diseños al equipo de desarrollo web sin tener que duplicar el trabajo. Por el contrario, esa información se aloja en el proyecto de solicitud creativa y también en el de producción web; así, todos trabajamos a partir de la información más actualizada.

El equipo de Recursos Humanos y Tecnología de loanDepot es un buen ejemplo de cómo la automatización de flujos de trabajo transforma la fase de desarrollo y revisión. El equipo enfrentaba pasos manuales que ralentizaban sus procesos de incorporación y aprobación. Automatizaron las secuencias de aprobación y estandarizaron la recepción de solicitudes. Esto eliminó la coordinación manual y redujo los tiempos de espera. Además, la visibilidad en tiempo real sobre el estado de cada proceso facilitó las auditorías de cumplimiento. Puedes conocer todos los detalles en el caso de éxito de loanDepot. Si quieres ver cómo Asana puede ayudar a tu equipo a reducir el trabajo manual en estas fases, explora las automatizaciones de Asana.

5. Seguimiento del progreso

En cualquier Workflow es crítico poder garantizar que todos en el equipo estén al tanto de lo que sucede con el trabajo en igual medida. Es muy frecuente, demasiado, que los datos se encuentren dispersos en distintas herramientas. Para poder emitir informes sobre el progreso de un proyecto, tienes que cambiar entre herramientas y recopilar la información manual en un solo lugar. Pero el trabajo manual, que puede llegar a duplicarse, representa una pérdida de tiempo, nadie quiere tener que sumar otra reunión más para hacer un seguimiento del estado.

En cambio, comparte las actualizaciones de estado del proyecto en el mismo lugar en que se produce el trabajo para que todos tengan el contexto que necesitan exactamente donde trabajan. Si el proyecto no marcha bien, el informe de estado ayudará a que los demás integrantes sepan que hay una demora y a que entiendan cómo se resolverá cualquier obstáculo.

Por ejemplo, muchos de los integrantes están dedicados al Workflow de producción web. Después de todo, quien hizo la propuesta inicial fue el vicepresidente de marketing. Pero no hace falta informar a los integrantes del proyecto acerca de cada pequeño detalle ni de cada piedra en el camino. En cambio, puedes compartir actualizaciones semanales del estado del proyecto, agregar contexto y vincularlo a las tareas e hitos con los que haya trabajado el equipo.

Lee: La guía para líderes de equipo para elegir una buena herramienta de informes

6. Aprobación

A veces, lo único que falta es esa última aprobación, pero se puede volver complicado conseguirla. Por lo general, los líderes ejecutivos están siempre ocupados. A pesar de que solamente necesitas que den el visto bueno, su tiempo es muy valioso y es muy difícil acceder a ellos. Sin embargo, con un flujo de aprobaciones puedes automatizar este paso, ya que ofrece claridad y es fácil de usar para que, a quien le corresponda, dé su bendición final.

En nuestro ejemplo, la nueva página de inicio está lista para publicar, pero para hacer el cambio necesitas la aprobación del vicepresidente de marketing. Entonces, le envías una solicitud de aprobación (diferente de una tarea común). Esta notificación tan particular le permite reconocer el tipo de información que esperas recibir; para poder responder en consecuencia, rápida y fácilmente. Con un clic en un botón, obtienes su aprobación y lanzas a tiempo la publicación de la nueva página de inicio.

7. Emisión de informes

Independientemente de que el proyecto resulte ser un éxito rotundo o de que se hayan encontrado piedras en el camino, siempre habrá mucho por aprender de cada iniciativa. El último paso de un Workflow es emitir informes sobre el progreso y analizar los datos en profundidad para aprender qué funcionó bien y qué no. Resulta útil para optimizar los proyectos que vendrán después o incluso, en algunos casos, para refinar el Workflow actual.

Para terminar con nuestro ejemplo, diremos que la página de inicio,

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Un buen flujo de trabajo te ayuda a convertir un proceso difuso en un sistema claro, repetible y fácil de mejorar. Cuando defines el tipo de flujo, sus elementos y sus pasos, tu equipo gana visibilidad, reduce esperas y trabaja con más criterio. Si quieres ponerlo en práctica en un entorno compartido, puedes empezar con Asana y crear un sistema de trabajo más claro desde el primer día.

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