Trabajar cuando no te sientes motivado puede ser un gran desafío. Te sientes como si estuvieras atascado en el barro, incluso cuando trabajas en tareas que sabes perfectamente cómo hacer.
La causa más común de la falta de motivación no es la pereza, sino la falta de claridad. Es importante que comprendas por qué tu trabajo es importante, cómo tu tarea encaja en el esquema de trabajo del equipo y cómo estás contribuyendo a los objetivos generales de la empresa. Si no logras tener una idea clara de por qué tu trabajo importa, ninguna técnica de motivación laboral te ayudará a realizar un trabajo de alto impacto.
La motivación laboral es el impulso interno o externo que lleva a una persona a actuar, esforzarse y comprometerse con su trabajo. No se trata simplemente de tener ganas de trabajar un lunes por la mañana, sino de contar con razones claras para dar lo mejor de ti cada día.
Existen dos grandes categorías de motivación laboral:
Motivación intrínseca: nace de ti. Es la satisfacción personal, la curiosidad por aprender y el deseo de crecer profesionalmente.
Motivación extrínseca: proviene de factores externos como el reconocimiento, las recompensas económicas o las oportunidades de ascenso.
Ambos tipos de motivación son necesarios, pero la combinación más poderosa surge cuando los equipos tienen claridad sobre el propósito de su trabajo. Sin esa claridad, los datos muestran un panorama preocupante:
El 55 % del tiempo laboral se dedica a tareas operativas sin valor añadido - tareas repetitivas y administrativas que no aportan valor real.
El 84 % de los profesionales del conocimiento experimenta agotamiento digital, frente al 75 % registrado en años anteriores.
El 77 % de los trabajadores considera que su carga de trabajo es inmanejable.
Estos datos del informe The State of AI at Work de Asana revelan que la falta de motivación en el trabajo no es un problema individual, sino un síntoma de procesos ineficientes y falta de alineación. Las técnicas de motivación laboral más efectivas abordan precisamente esta raíz: eliminar la confusión y conectar cada tarea con un propósito claro.
¿Qué tienen que ver las herramientas con la motivación?
La respuesta tiene más que ver con la motivación de lo que parece.
La falta de claridad es la principal causa de la falta de motivación en el trabajo. De hecho, según nuestra investigación, solo el 26 % de los empleados entiende claramente cómo su trabajo se relaciona con los objetivos de la empresa. Y apenas el 22 % afirma que la información fluye con rapidez entre los equipos. Esta desconexión surge porque no logras visualizar con facilidad por qué tu trabajo es importante. Lo que tu equipo necesita es una herramienta de seguimiento de objetivos.
El seguimiento tradicional de los objetivos se realiza en presentaciones de diapositivas, hojas de cálculo y cadenas de emails. Por lo general, los equipos dedican varios días o incluso varias semanas al comienzo del año para establecer los objetivos. La presentación de diapositivas y las hojas de cálculo quedan impecables y súper prolijas. Sin embargo, estos objetivos no se vuelven a consultar hasta fin de año.
Tus objetivos no solo están desconectados de tu trabajo diario, sino que tu equipo tampoco logra ver con claridad a qué contribuye su trabajo. Lo que necesitas es una forma clara de conectar los objetivos con el trabajo que tu equipo realiza a diario para alcanzarlos.
Si el trabajo está desconectado de los objetivos que debe respaldar, tu equipo puede experimentar una falta de motivación ya que no tiene claro por qué su trabajo es importante ni qué iniciativas están apoyando.
Las herramientas de gestión del trabajo como Asana están diseñadas para abordar este problema. En lugar de trabajar de forma aislada, desconectado del equipo y sin visibilidad de la información de tu departamento, Asana te ayuda a centralizarlo todo en un solo lugar. Gracias a las herramientas de seguimiento de objetivos, tienes una conexión directa entre tu trabajo diario y los objetivos que respaldas con ese trabajo. Todo tu equipo puede visualizar claramente cómo sus tareas contribuyen a iniciativas más amplias y cómo estas permiten alcanzar los objetivos generales del equipo y de la empresa.
Define y alcanza los objetivos con AsanaExisten muchos mitos y conceptos erróneos sobre la motivación. A continuación, te mostramos los tres ejemplos más comunes y te explicamos qué es lo que en realidad sucede con la motivación en esos casos.
Mito: Una vez que esté motivado, me resultará más fácil comenzar una tarea.
Realidad: Con demasiada frecuencia, confundimos la motivación con el estado de fluidez, esa sensación de máxima concentración en la que se trabaja sin esfuerzo. La motivación no significa necesariamente trabajar sin esfuerzo. De hecho, el diccionario Merriam Webster define la motivación como «el impulso por tener muchas ganas de actuar o trabajar».
No necesitas sentirte concentrado para estar motivado. Más bien, la motivación se refiere a la sensación de que nada te impide comenzar tu trabajo y alcanzar tus metas. Empezar suele ser la parte más difícil, y está bien. Sin embargo, cuando comprendas por qué es importante realizar este trabajo, tendrás un buen motivo para comenzar y estarás listo para entrar en acción.
Mito: Para estar motivado, necesitas encontrar lo que te impulsa y concentrarte en eso. Céntrate en hacer ese tipo de trabajo o conseguir un trabajo en ese sector.
Realidad: Encontrar un trabajo que sea personalmente satisfactorio es increíblemente valioso. Sin embargo, aun teniendo ese tipo de trabajo, no todos los días serán gratificantes. Habrá algunos días que serán más administrativos, participarás de proyectos que no te entusiasmen tanto y habrá meses que te resultarán un tanto insulsos. Pero esto no significa que hayas perdido el impulso, simplemente significa que eres humano.
Si tienes claro por qué tu trabajo es importante, te mantendrás motivado incluso si algún día no te entusiasma el trabajo que estás haciendo. Comprender cómo tu trabajo se conecta con el panorama general te ayudará a mantener la motivación incluso en los días difíciles, ya que siempre tendrás el contexto y la claridad para entender por qué ese trabajo es importante.
Mito: La motivación positiva y la motivación negativa son dos cosas diferentes. La motivación negativa es causada por el miedo, y conduce a problemas a largo plazo.
Realidad: La motivación está dividida en dos categorías. Sin embargo, estas dos categorías no son «positivas y negativas», sino que son intrínsecas y extrínsecas. La motivación intrínseca es la que proviene de tu interior y está impulsada por los deseos internos. La motivación extrínseca está orientada a resultados: quieres hacer tu trabajo para lograr un objetivo o para evitar un castigo.
La motivación intrínseca es una excelente manera de motivar a ti mismo y a tu equipo, especialmente a largo plazo. Este tipo de motivación enfatiza la satisfacción personal, la curiosidad y el compromiso. Cuando estás intrínsecamente motivado, no te afectan tanto las acciones de quienes te rodean, sino que te concentras en lograr algo para tu propio beneficio.
Dicho esto, es importante resaltar que la motivación extrínseca también tiene sus ventajas. Saber cuándo ofrecer motivación extrínseca y recompensas es muy importante, especialmente si eres un gerente nuevo. Por ejemplo, es importante ayudar a los miembros de tu equipo a desarrollar su motivación intrínseca para que logren sus objetivos profesionales. Sin embargo, las recompensas extrínsecas, como el reconocimiento grupal o el agradecimiento público, pueden ayudar a que los miembros del equipo sientan que avanzan en la dirección correcta, especialmente cuando se comparten estos motivadores extrínsecos al inicio de un proyecto.
Aspecto | Motivación intrínseca | Motivación extrínseca |
Origen | Interior: deseos, curiosidad, satisfacción personal | Exterior: recompensas, reconocimiento, consecuencias |
Duración | Sostenible a largo plazo | Efectiva a corto y medio plazo |
Ejemplos | Aprender una nueva habilidad, resolver un reto complejo, sentir orgullo por un proyecto | Bonificaciones, ascensos, reconocimiento público, premios |
Mejor uso | Desarrollo profesional, proyectos creativos, compromiso diario | Lanzamientos, hitos del equipo, inicio de nuevos proyectos |
Riesgo | Puede disminuir si el trabajo carece de propósito o variedad | Puede generar dependencia si se usa como único motivador |
Independientemente de si eres un colaborador individual o un gerente, prueba estas diez técnicas de motivación laboral para aumentar tu rendimiento y el de tu equipo.
Lo mejor que puedes hacer para estar motivado en el trabajo es comprender por qué tu trabajo es importante. Para esto, necesitas tener una conexión más clara entre tu trabajo diario y los objetivos generales de tu equipo y de la empresa. Cuando comprendas cómo tu trabajo diario contribuye a iniciativas más amplias, te resultará más fácil encontrar la motivación que necesitas para realizar un gran trabajo.
Muchas veces esto resulta más fácil para algunos equipos que para otros. Por ejemplo, los miembros de un equipo de ventas tienen un vínculo directo entre su trabajo y los objetivos de rentabilidad generales de la empresa. Sin embargo, esta conexión suele ser más difícil para otros equipos, y es ahí donde entran en juego las herramientas de seguimiento de objetivos.
Supongamos que trabajas en la mesa de ayuda de una gran empresa. Tu responsabilidad principal todos los días es responder a los tickets y ayudar a los clientes con sus problemas. A primera vista, esta función no parece estar relacionada con los objetivos generales de tu empresa. Sin embargo, juega un papel clave, ya que tu celeridad para responder a las necesidades del cliente contribuye directamente a su satisfacción. Este es un indicador al que todo el equipo comercial da seguimiento a través del envío de una encuesta de satisfacción al cliente (NPS).
Una herramienta de seguimiento de objetivos te permite establecer la conexión entre tu trabajo diario y los objetivos generales de la empresa, tal como mencionamos anteriormente.
Define y alcanza los objetivos con AsanaEstablecer objetivos es importante, pero no basta con definir solamente uno. Para mantenerte motivado, asegúrate de establecer varios objetivos diferentes para los distintos aspectos de la vida. Además, es importante que estos objetivos se extiendan en diferentes períodos de tiempo.
Por ejemplo, puedes establecer un objetivo a largo plazo que sea obtener cien mil seguidores en las redes sociales durante los próximos tres años. Pero para alcanzar este objetivo, también debes definir objetivos a corto plazo que actúen como pequeños logros. A continuación te brindamos un ejemplo:
Objetivo grande: Llegar a 100.000 seguidores en las redes sociales (Instagram y Twitter) durante los próximos tres años.
Objetivo a corto plazo para lograrlo:
Probar seis tipos de publicaciones diferentes durante dos meses para identificar cuál obtuvo mayor participación.
Desarrollar un programa de participación de los empleados para fines de este año fiscal.
Asociarnos con diez personas influyentes para que trabajen en nuestro espacio durante los próximos doce meses.
Independientemente del tipo de objetivo que establezcas, asegúrate de que sean objetivos SMART, es decir, específicos, medibles, alcanzables, realistas y de duración limitada. Para los objetivos de negocios, también puedes usar una metodología de objetivos, como KPI u OKR para medir cómo progresas hacia el resultado final.
Las actividades como buscar documentos, perseguir aprobaciones, asistir a reuniones de actualización de estado o cambiar entre diferentes aplicaciones forman parte de lo que denominamos pormenores del trabajo. Los pormenores del trabajo son uno de los principales bloqueadores de la motivación. Muchas de estas tareas manuales y repetitivas parecen ser innecesarias, y realmente lo son. De acuerdo con nuestra investigación, los trabajadores del conocimiento dedican el 55 % de su tiempo a los pormenores del trabajo - tareas administrativas que no aportan valor directo—.
Además, el 70 % de los profesionales del conocimiento ya utiliza herramientas de inteligencia artificial de forma semanal, frente al 52 % de 2024. Quienes adoptan estas herramientas de forma integral - los llamados «transformadores» - ahorran más de trece horas semanales. Este tiempo liberado puede destinarse al trabajo estratégico y de alto impacto que realmente impulsa la motivación.
No es necesario que trabajes más horas, solo necesitas dedicar más tiempo al trabajo que importa. La mejor manera de reducir los pormenores del trabajo es centralizando la información en una sola aplicación. En lugar de alternar entre diez aplicaciones diferentes hasta veinticinco veces al día, puedes centralizar la información para que sea más fácil obtenerla de forma clara y ver a simple vista quién está haciendo qué y para cuándo.
Prueba Asana gratisEs difícil estar motivado si no sabes exactamente qué es lo que tienes que hacer. Para prepararte para el éxito, necesitas tener una comprensión clara de lo que debes hacer cada día. Y a veces no es suficiente con llevar un registro de estas tareas en tu cabeza. La mejor solución para ordenar tu vida es mantener todas tus tareas pendientes en una herramienta con listas de tareas pendientes.
Este es un elemento clave del método «Getting Things Done» (GTD) desarrollado por David Allen. Este método consiste en almacenar toda la información relacionada con el trabajo en una herramienta externa para dedicar menos esfuerzo intelectual a pensar en lo que tienes que hacer y más tiempo a realizar el trabajo. Para obtener más información, consulta nuestro artículo sobre cómo dominar el método «Getting Things Done» (GTD) en cinco pasos.
Lee: 15 secretos para hacer una lista de pendientes que realmente funcioneLamentablemente, las personas no podemos realizar varias tareas a la vez. Cuando pensamos que estamos haciendo varias tareas a la vez, en realidad, estamos cambiando entre dos tareas muy rápido. Y el esfuerzo que dedicamos a esos cambios constantes tiene un costo: aumento del agotamiento, disminución de la productividad y trabajo perdido.
Muchos de nosotros realizamos varias tareas a la vez cuando nos sentimos desmotivados, ya que de esa manera sentimos que estamos logrando muchas cosas, aun cuando el trabajo no es tan significativo. En lugar de eso, prueba centrarte en una sola actividad a la vez. De esa manera, alinearás tu atención con tu intención y podrás aprovechar esa motivación para realizar un trabajo de alto impacto.
Todos hemos postergado actividades alguna vez, pero la procrastinación no es un signo de pereza. Al igual que la motivación, la procrastinación se debe a la falta de claridad en el trabajo. Existen algunas formas de combatir la procrastinación y potenciar la motivación:
Divide el trabajo en tareas más pequeñas. La procrastinación es una forma de incompatibilidad temporal, donde las tareas pequeñas parecen ser más gratificantes que los objetivos a largo plazo. Una excelente técnica para combatir la procrastinación es dividir el trabajo en partes más pequeñas para poder completarlas rápidamente. De esa manera, seguirás teniendo esa sensación de satisfacción con cada tarea finalizada, y al mismo tiempo estarás trabajando hacia tu iniciativa más amplia.
Define claramente tus prioridades. Muchas veces procrastinamos debido a la falta de motivación, ya que tenemos mucho por hacer pero no sabemos ni por dónde empezar. Cuando comprendes claramente tus prioridades, puedes centrarte en la tarea más importante y enfocarte en ello para realizar tu trabajo de mayor impacto.
Establece claramente los plazos. La ley de Parkinson asegura que el trabajo se expande hasta que ocupa por completo el tiempo destinado para su realización. Sin plazos claros, estarás menos motivado y más tentado a postergar las actividades ya que no tienes ningún trabajo que debas finalizar de inmediato. Asegúrate de establecer plazos claros para reducir esa tendencia y combatir la ley de Parkinson.
El estado de fluidez, muchas veces confundido con la motivación, es ese momento de máximo rendimiento donde te encuentras tan concentrado en el trabajo que el tiempo parece desaparecer. Es por ese motivo que las personas imaginan ese estado de fluidez cuando piensan en la motivación: cuando el trabajo se realiza sin esfuerzo, no es necesario estar motivado para comenzar.
Pero al igual que la motivación, el estado de fluidez no hace que sea más fácil comenzar el trabajo, simplemente te ayuda a alcanzar el máximo rendimiento una vez que ya hayas comenzado. El objetivo no es alcanzar el estado de fluidez de un instante a otro, sino asegurarte de que una vez que lo hayas logrado, puedas aprovecharlo al máximo.
Para lograrlo, desactiva todas las notificaciones y usa el modo «No molestar» para asegurarte de permanecer concentrado en tus tareas. Deja en claro en qué momento tus compañeros deben comunicarse de forma sincrónica (en vivo) y cuándo de forma asincrónica. La comunicación asincrónica es excelente para el estado de fluidez ya que puedes responder una vez que estás disponible, pero de forma oportuna y sin atrasar el trabajo de tus compañeros.
La gestión del tiempo te ayuda a priorizar tus tareas para garantizar que estés haciendo el trabajo correcto en el momento adecuado. Además de reducir las distracciones, las estrategias de gestión del tiempo te ayudan a alcanzar el «estado de fluidez», ya que te comprometes mentalmente a hacer una cierta cantidad de trabajo durante un determinado período de tiempo.
Si nunca antes has implementado la técnica de gestión del tiempo, te recomendamos probar alguna de las siguientes opciones:
*Time blocking: El time blocking* es una estrategia de gestión del tiempo que te permite planificar cada momento de tu día. Al colocar tus tareas pendientes en el calendario, puedes agrupar tareas similares para poder trabajar en ellas en bloques de tiempo de concentración y asegurarte de ceñirte a tus tareas pendientes a medida que avanza el día.
El principio de Pareto: Esta estrategia de gestión del tiempo, también conocida como la regla 80/20, establece que aproximadamente el 80 % de los resultados provienen del 20 % de las acciones. Este principio te ayuda a identificar el trabajo más relevante a realizar, para que aproveches al máximo cada día.
La técnica Pomodoro: La técnica Pomodoro es una estrategia de gestión del tiempo en la que se organiza el trabajo en bloques de veinticinco minutos separados por descansos de cinco minutos. Estos períodos cortos ayudan a maximizar la concentración y la productividad, dejando algo de tiempo para que puedas relajarte entre sprints.
*Timeboxing: El timeboxing* es una estrategia de gestión del tiempo orientada a objetivos que te ayuda a finalizar una tarea en particular en un período de tiempo específico. Esta estrategia evita que dediques demasiado tiempo a realizar una tarea determinada y ayuda a combatir la procrastinación.
Pocas cosas son tan desmotivantes como el estancamiento. Por eso, invertir en tu desarrollo personal es una excelente manera de impulsar la motivación a largo plazo. Al igual que establecer objetivos a largo plazo, trabajar para alcanzar los grandes logros puede establecer una perspectiva y ayudarte a comprender hacia dónde te diriges.
El tipo de habilidades que elijas desarrollar dependerá de ti. Para empezar, puedes consultar nuestros artículos sobre cómo desarrollar habilidades para la gestión de proyectos, habilidades de gestión de equipos y cómo mejorar tus habilidades para el liderazgo.
Es difícil estar motivado si no te sientes bien. Antes de sumergirte en el trabajo, asegúrate de cuidarte mucho, especialmente tu salud mental.
No todos usamos las mismas estrategias para cuidar de nuestra salud. Sin embargo, todos deberíamos asegurarnos de lo siguiente:
Tener un buen descanso
Disminuir el estrés
Realizar ejercicio
Tener una alimentación saludable
Dedicar tiempo para hacer lo que te gusta fuera de lo laboral
Practicar la conciencia plena
Conectarte con tu grupo de apoyo
Como líder de equipo, es muy importante que apoyes a los integrantes de tu equipo para que liberen todo su potencial. Prueba estas cinco estrategias para ayudar a los miembros del equipo a sentirse motivados y comprometidos:
Cada miembro del equipo puede conectar su trabajo personal con los objetivos del equipo. Sin embargo, como líder del equipo, tienes las herramientas para llevar esta claridad a un nivel superior. Anima a los miembros de tu equipo a hacer preguntas sobre los objetivos a los que contribuye su trabajo. Además, asegúrate de que las herramientas que usas establezcan un vínculo claro entre los proyectos en los que trabaja tu equipo y los objetivos que respaldan.
Además de usar las herramientas para seguimiento de objetivos adecuadas, asegúrate de que todos los miembros de tu equipo tengan al menos un indicador clave de rendimiento (KPI) para dar seguimiento a su progreso. Asignar al menos un KPI a cada miembro del equipo les aporta claridad sobre cómo su trabajo individual contribuye a los objetivos generales del equipo.
La eficiencia consiste en realizar el trabajo de la manera correcta, mientras que la efectividad se refiere a hacer el trabajo correcto. Los mejores equipos hacen el trabajo correcto de la manera correcta, pero para motivar a los miembros de tu equipo es importante distinguir entre estos dos conceptos.
Puede ser desmotivante para los miembros del equipo trabajar en actividades que no creen que sean efectivas. Para demostrarles que su trabajo es efectivo, es importante vincularlo con los objetivos a los que contribuye. Además, permite que los miembros del equipo tengan la oportunidad de modificar los plazos para poder priorizar el trabajo más importante. Cuando el equipo tiene claridad sobre cómo sus esfuerzos contribuyen a los objetivos generales, pueden decidir mejor cómo dedicar su tiempo para maximizar su eficiencia y efectividad.
Lee: Eficiencia vs. efectividad en los negocios: Por qué tu equipo necesita ambas cualidadesReconocer los esfuerzos de tu equipo es una parte clave de toda buena gestión de equipos. Aunque el reconocimiento es un motivador extrínseco, es un elemento clave para conseguir y mantener la motivación de todos los miembros.
Si aún no lo has hecho, asegúrate de reconocer el trabajo de los empleados en tus reuniones individuales y de equipo. Puedes reconocer a un miembro del equipo por su gran trabajo, hacerle saber que otro miembro del equipo elogió su trabajo u ofrecerle una pequeña recompensa después de un desempeño particularmente impresionante.
La moral del equipo está estrechamente relacionada con su satisfacción. Cuando los miembros del equipo están felices y comprometidos, tienen la moral alta y es más probable que estén motivados y sean productivos. Los equipos con baja moral, por otro lado, suelen sufrir de procrastinación, menor productividad y mayor rotación.
Prueba estos tres consejos para elevar la moral del equipo:
Lidera predicando con el ejemplo e involúcrate en el trabajo de tu equipo para demostrarles que estás comprometido con los proyectos en los que están trabajando.
Genera confianza con tu equipo: delega responsabilidades y ofréceles a los miembros del equipo la libertad para tomar decisiones importantes.
Anima a los miembros del equipo a tomarse descansos para disfrutar de su tiempo libre. Esto no solo ayuda a prevenir el agotamiento, también ayuda a impulsar la motivación y el compromiso.
Un ejemplo destacado de cómo las herramientas adecuadas pueden transformar la motivación de un equipo es el de Awin, el mayor proveedor de marketing de afiliación del mundo, con más de 1100 empleados. Awin logró la transición a una semana laboral de cuatro días gracias a la eficiencia que obtuvo al centralizar su gestión del trabajo en Asana. Con un 80 % de adopción entre sus empleados, Awin consiguió eliminar tareas duplicadas y reducir reuniones innecesarias. Según Felix Witte, de Awin:

Hasta ahora, ninguna otra plataforma se ha presentado y adoptado tan rápido como Asana. Al principio tuve que convencer a mis colegas, pero hoy se han convertido en impulsores de Asana aún más grandes que yo.”
Este caso demuestra que, cuando los equipos cuentan con las herramientas adecuadas para trabajar con claridad, la motivación y el bienestar mejoran de forma tangible.
Si luego de implementar estas cuatro estrategias, los miembros de tu equipo aún no están motivados, es posible que esté sucediendo algo más. Si las personas tienen dificultades en el trabajo o en casa, su motivación también puede verse afectada.
Como gerente, lo mejor que puedes hacer es mostrarles a tu equipo que los apoyas y abordar cada situación con empatía y comprensión. Presta especial atención a la sobrecarga de trabajo o al síndrome del impostor. A menudo debes lidiar con estas situaciones a medida que surgen, pero si desarrollas tus habilidades de resolución de conflictos tendrás mejores herramientas para preparar y apoyar a los miembros de tu equipo.
Lee: La guía para gerentes sobre cómo prevenir el agotamiento en el equipoNo es necesario que hagas una promesa de Año Nuevo para mantenerte motivado. Las técnicas de motivación laboral más efectivas comparten un denominador común: la claridad. Cuando comprendas por qué tu trabajo es importante y cómo contribuye con los objetivos generales de la empresa, sabrás qué priorizar y cómo comenzar.
En un entorno donde el 84 % de los profesionales experimenta agotamiento digital y el 77 % considera su carga de trabajo inmanejable, contar con herramientas que aporten orden y visibilidad no es un lujo, sino una necesidad. Usa un software para seguimiento de objetivos como Asana para tener un panorama completo de todos tus objetivos. Conecta los objetivos de tu empresa con el trabajo necesario para alcanzarlos, en un solo lugar.
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