La guía para gerentes sobre cómo prevenir el agotamiento en el equipo

Foto del colaborador - Julia MartinsJulia Martins22 de julio de 20217 min de lectura
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Como líder del equipo, lo que menos quieres es que algún integrante se sienta agotado. Pero cualquiera puede sufrir agotamiento y a veces puede ser difícil de detectar.

Si tomas las medidas preventivas correctas y brindas el apoyo adecuado, puedes evitar el agotamiento en el equipo antes de que se produzca. O si los miembros del equipo ya se sienten agotados, puedes empoderarlos para que recuperen el equilibrio. A continuación, te mostramos cómo lograrlo.

¿Qué es el agotamiento?

El agotamiento se padece cuando te sientes emocional, física o mentalmente exhausto y es consecuencia de estar sobrecargado de trabajo. Sientes esa sobrecarga cuando el trabajo es demasiado complicado, mucha cantidad o cuando trabajas durante mucho tiempo seguido. El consiguiente agotamiento ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como un fenómeno ocupacional que es consecuencia del estrés laboral crónico. 

Cualquiera puede sufrir agotamiento. Según el Índice de la anatomía del trabajo, el 71 % de los trabajadores del conocimiento han padecido agotamiento al menos una vez en 2020. De esos trabajadores, casi la mitad de los encuestados (el 46 %) manifestó que sentirse sobrecargados de trabajo había sido el factor determinante que contribuyó al agotamiento. 

Lee: ¿Sobrecarga de trabajo? Estrategias para ayudar a equipos e individuos a recuperar el equilibrio

La diferencia entre el agotamiento y el estrés

El agotamiento no es lo mismo que el estrés. Dependiendo del tipo de personalidad que tengas, es probable que reacciones de manera positiva al estrés. De hecho, algunos miembros de los equipos sienten que el estrés en pequeñas dosis los ayuda a sentirse más productivos y motivados.

Pero demasiada presión y estrés pueden desencadenar el agotamiento. En estos casos, el desgaste ha sido tan grande que te sientes, tal como lo sugiere el nombre, agotado. Si bien los beneficios o detrimentos de un poco de estrés pueden variar según la persona, el agotamiento es inexorablemente perjudicial.

Signos de agotamiento

Al igual que el estrés, el agotamiento se manifiesta de maneras diferentes dependiendo de cada persona. A pesar de que normalmente asociamos al agotamiento con sentirnos emocionalmente exhaustos, en realidad puede afectar a todos los aspectos de la vida, incluida la salud física. A continuación, enumeramos algunos síntomas comunes del agotamiento:

  • Sentir pavor por el trabajo.

  • Actuar con cinismo.

  • Trabajar con irritabilidad o enojo.

  • Manifestar falta de interés o motivación.

  • Sentirte desahuciado.

  • Estar exhausto.

  • Padecer estrés crónico.

  • Adquirir malos hábitos de sueño.

  • Notar una disminución del sentido de autorrealización.

  • Sentir que deberías aislarte del resto.

  • Procrastinar sin control.

  • Sentir súbita e intensamente que te disgusta tu trabajo.

  • Creer que eres incapaz de hacer frente a nuevos desafíos.

  • Presentar problemas de salud, repentinos y frecuentes que pueden ir de dolores de cabeza o resfríos a enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad.

Lee: El secreto para dejar de procrastinar en el trabajo

¿Qué causa el agotamiento?

Así como existen diferentes signos de agotamiento, también hay una gran variedad de causas de agotamiento. En general, todas las causas llevan a un punto central de inflexión que termina en agotamiento: cuando la intensidad del estrés y la presión laborales es demasiada o cuando permanece durante demasiado tiempo.

En particular, puedes estar en riesgo de padecer agotamiento si tienes lo siguiente:

  • Poco o nada de control sobre la cantidad de trabajo que realizas.

  • Poco o nada de reconocimiento cuando haces un buen trabajo.

  • Expectativas laborales poco claras.

  • Expectativas laborales desproporcionadas o demasiado exigentes.

  • Ambientes laborales con muchas presiones.

  • Demasiado trabajo, en particular cuando te deja poco tiempo para hacer lo que te gusta fuera de lo laboral.

La buena noticia es que un buen liderazgo puede evitar o revertir las causas más comunes de agotamiento. Aquí es donde tú entras en juego. Comprender bien de que se trata el agotamiento es solamente una pieza del rompecabezas. Si eres líder de un equipo puedes poner en práctica todo lo que has aprendido.

¿Quién puede sufrir agotamiento?

La verdad es que cualquiera puede padecer agotamiento. Independientemente de que a tu trabajo lo ames o solamente lo toleres, de que trabajes desde la oficina o desde casa, si trabajas con demasiada intensidad o durante mucho tiempo, puedes sufrir agotamiento.

El agotamiento no solo se produce en el trabajo. Puedes sufrirlo en cualquier aspecto de la vida. De hecho, los padres o quienes están a cargo de recién nacidos con frecuencia manifiestan sentir agotamiento. A pesar de que este artículo se centra en el agotamiento laboral, algunas de las estrategias enumeradas a continuación, también te ayudarán a mitigar el agotamiento en la vida personal.

Lamentablemente, el agotamiento ha crecido ininterrumpidamente desde mayo de 2020 y ahora ha llegado a un límite crítico. Tal como nos encontramos, las organizaciones están listas para fracasar, ya que con el agotamiento el estado de ánimo del equipo es desfavorable, se cometen más errores y surge la falta de compromiso con el trabajo.
Lee: Cómo evitar el agotamiento en un mundo de trabajo distribuido (artículo en inglés)

Consejos para gerentes: Cómo evitar el agotamiento en el equipo

Una de las mejores cosas que puedes hacer como gerente es apoyar a tu equipo y prevenir el agotamiento. Hay una gran variedad de herramientas, estrategias y conversaciones que puedes implementar o poner en práctica con el equipo para tomar medidas contra el agotamiento.

1. Sé proactivo.

Es mucho más fácil prevenir el agotamiento que solucionarlo una vez que ya se produjo. Para cuando te das cuenta, ya es muy difícil revertirlo. En cambio, actúa con proactividad con respecto a la cantidad de trabajo del equipo y controla su capacidad productiva siempre que puedas. Pon en práctica la planificación de la capacidad productiva y la gestión de recursos para adelantarte al agotamiento y asegurarte de que los miembros del equipo no se sientan sobrepasados.

Lee: Si te gusta maximizar los resultados del equipo, te encantará la asignación de recursos

2. Usa una herramienta para gestión de recursos.

Es esencial que hables con tus empleados, pero también puedes actuar con proactividad y observar la cantidad de trabajo que tienen asignado. Las herramientas para gestión de recursos ofrecen una vista panorámica de las tareas de todos en un solo lugar. De este modo, puedes captar si alguien tiene demasiado trabajo y redistribuir ese trabajo en caso de ser necesario.

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3. Pregunta sobre la capacidad productiva durante las reuniones individuales.

El seguimiento de la gestión de recursos es una cosa, pero no olvides reunirte con los integrantes del equipo con regularidad y preguntarles cómo se sienten. Puede haber momentos en los que una tarea les lleve más tiempo del esperado o pueden estar pasando por momentos personales difíciles que los vuelvan menos productivos.

Si todavía no lo has hecho, organiza reuniones individuales semanales o cada quince días con los miembros del equipo para hablar sobre cuáles son sus prioridades, cuál es la capacidad productiva y por cualquier otra duda que puedan tener. Durante estas sesiones, también será útil que aclares cómo se vincula su trabajo con los objetivos más amplios de la empresa o del equipo. Al brindar esa claridad, los miembros del equipo tendrán oportunidad de priorizar mejor el trabajo. También puede aumentar la motivación porque entienden qué lugar ocupa su trabajo en el panorama general.

Lee: Por qué las reuniones individuales son cruciales para el éxito de tu equipo

Consejos para individuos: Cómo encontrar el equilibrio

Los buenos gerentes se ocupan del agotamiento y lo previenen. Pero si ya padeces agotamiento y quieres revertirlo, hay dos medidas que puedes tomar para reducir el impacto que tenga en tu vida: revertir el agotamiento y desarrollar resiliencia.

El primer paso y el más importante es revertir el impacto del agotamiento. Entonces, una vez que hayas vuelto a pisar suelo firme, podrás implementar estrategias para desarrollar tu resiliencia y evitar recaer en el agotamiento.

Paso 1: Reversión.

Hay una gran variedad de estrategias para revertir el agotamiento. La que funcione mejor para tu caso dependerá de tu situación particular y de tu personalidad. Pero no te ates a una única estrategia. Prueba estas estrategias combinadas con otras para que los resultados sean mejores.

Para revertir el agotamiento, prueba con lo siguiente:

  • Programa descansos. El agotamiento se produce porque has estado muy estresado durante demasiado tiempo. Probablemente tengas mucho trabajo y sientas una gran presión para terminar todo. Para empezar a contrarrestar el agotamiento, programa descansos a lo largo del día. Pueden ser breves, como tomarte cinco minutos para ir hasta la cocina y preparar un café u otros cinco minutos para caminar un poco y tomar algo de sol. De ser posible, desconéctate de la tecnología durante los descansos para darle a la mente algo de tiempo para relajarse. 

  • Marca los límites. Todas las causas de agotamiento tienen algo en común: la presión externa. Una de las mejores maneras de revertir el agotamiento es poniéndote límites a ti mismo. Si puedes, elige una hora para desconectarte del trabajo todas las tardes. Intenta apagar las notificaciones durante los fines de semana para que no sientas la tentación de responder a los mensajes. Juliet Funt, directora general de WhiteSpace at Work, recomienda también marcar límites físicos. Por ejemplo, al final del día, guarda todos los elementos relacionados con el trabajo en una caja o cajón. Dice, “Ponlas ahí adentro y déjalas reposar mientras tu también descansas”. 

  • Tómate licencia (si puedes). Tal vez no sea una opción para ponerla en práctica inmediatamente, pero tomarte algún tiempo de licencia sería excelente para relajarte y recargar energías. Aunque te tomes un solo día o medio sin trabajar, será la oportunidad perfecta para dedicarte algo de tiempo a ti mismo. Cuando te tomes algún tiempo de licencia, no olvides confirmar con tu supervisor que no estarás en línea ni disponible de ninguna otra manera. En caso de que sí tengas que estar disponible durante parte de tu tiempo de descanso, asegúrate de marcar bien los límites sobre cuál será esa disponibilidad. 

  • Cuídate. Con mucha frecuencia, el agotamiento surge porque dedicamos demasiado tiempo al trabajo y nada a nosotros mismos. En cambio, tómate algo de tiempo para ocuparte de ti mismo. Haz algo que te guste y fíjate si puedes dejar de pensar en el trabajo durante una hora, una tarde o un fin de semana completos. No olvides dormir lo suficiente y también, de dedicar tiempo a tus seres queridos. Si puedes, intenta vivir lo cotidiano con consciencia plena mediante prácticas como el yoga o la meditación. Puede resultar muy útil para combatir los factores estresantes y mejorar el bienestar. 

Paso 2: Desarrolla la resiliencia.

Cualquiera puede padecer agotamiento; solamente porque lo venciste una vez no significa que no pueda volver. Para evitar que suceda, da los siguientes pasos:

  • Forja buenas relaciones en el trabajo. Muchas veces, el agotamiento se produce porque estás aislado y, a la vez, bajo mucha presión. Una buena opción para fortalecer la resiliencia con el fin de prevenir el agotamiento es cultivar las buenas relaciones en el trabajo. De este modo, si las presiones empiezan a acumularse, tendrás amigos a quienes recurrir para que te ayuden, aunque más no sea con una taza de café y una charla agradable.

  • Alinea el trabajo con los objetivos. Si bien alinear el trabajo con los objetivos no significa, necesariamente, que no vayas a tener mucho trabajo más adelante, sí implica que tendrás una idea clara de por qué tu trabajo es importante. Cuando entiendas a qué contribuyes con tu trabajo, será más fácil entender qué lugar ocupa cada tarea específica de un proyecto en el esquema general de planificación de la organización. 

  • Encuentra el equilibrio entre la vida privada y el trabajo. Además de dormir lo suficiente y de conectarte con las personas que amas, no olvides dedicar tiempo a tus propios intereses fuera de lo laboral. Haz cosas que disfrutes, puedes leer un libro, encontrarte con amigos, desarrollar la creatividad, hacer un deporte o cualquier otra cosa. Es como si diversificaras inversiones, pero en este caso en lo que inviertes es en tus propios intereses. 

Del agotamiento al equilibrio

El agotamiento puede pasar desapercibido. Si le das tiempo suficiente, los síntomas pueden acumularse y afectar el bienestar del resto de los miembros del equipo. La mejor manera de garantizar que tus compañeros de trabajo no lo padezcan es detectándolo antes de que se produzca. Para esto existe la gestión de recursos.

Las herramientas para gestión de recursos te ofrecen la posibilidad de ver la carga laboral del equipo. Obtén un panorama completo de la capacidad productiva de cada uno y redistribuye el trabajo si es necesario. Estas herramientas son útiles para evitar el agotamiento y, a la vez, garantizar que se haga el trabajo correcto en el momento adecuado.

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