6 consejos para alcanzar el estado de fluidez en el trabajo

Foto del colaborador - Julia MartinsJulia Martins6 de mayo de 20218 min de lectura
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Resumen

Cuando te encuentras en estado de fluidez, estás inmerso en una tarea al punto de perder la noción del tiempo e ignorar las distracciones del entorno. Si logras el estado de fluidez en el trabajo puedes fortalecer la concentración, la creatividad y la participación; sin mencionar que la sensación es magnífica. Si bien es cierto que el estado de fluidez puede ser difícil de lograr, estas seis prácticas cotidianas pueden resultarte muy útiles para dedicarte (y mantenerte) concentrado en lo que quieras.

Una de las mejores sensaciones a la hora de trabajar es sentir que estás en tu momento de mayor rendimiento: sentimos que realizamos el trabajo sin esfuerzo, todo lo demás desaparece e incluso perdemos la noción del tiempo.

Ese momento de mayor rendimiento tiene un nombre: el estado de fluidez. Cuando estás en un estado de fluidez, la productividad y la creatividad se disparan, y puedes hacer un gran trabajo sin esfuerzo. Afortunadamente, alcanzar el estado de fluidez no es tan difícil como parece. En este artículo, desmitificaremos el estado de fluidez y te ayudaremos a entrar en ese estado en tu día a día. A continuación te contamos más.

¿Qué es el estado de fluidez?

El estado de fluidez es esa sensación difícil de describir de estar tan sumergido en ese momento de mayor rendimiento que todo lo demás desaparece. Cuando alcanzas la fluidez, estás totalmente inmerso en lo que sea que estés haciendo hasta el punto de que a menudo pierdes la noción del tiempo o ignoras las distracciones externas. Durante el estado de fluidez, desbloqueas una sensación de estar poniendo tu atención sin esfuerzo en la tarea en cuestión; como resultado, alcanzar el estado de fluidez puede ser una experiencia energizante. 

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El término “fluidez” fue acuñado por primera vez por Mihaly Csikszentmihalyi, el padre de la psicología positiva, que es el estudio científico de lo que hace que la vida valga la pena. Csikszentmihalyi no es la primera persona en identificar el estado de fluidez, pero registró este fenómeno como parte de un estudio psicológico más amplio. Csikszentmihalyi llamó a esta experiencia “fluidez” porque, al entrevistar a las personas sobre este sentimiento, muchas describieron la sensación de fluir como un río. 

Según Csikszentmihalyi, hay ocho factores clave que contribuyen al estado de fluidez:

  1. Claridad de objetivos y comentarios inmediatos

  2. Concentración intensa y enfocada en una tarea específica

  3. Equilibrio entre las habilidades y el desafío

  4. Sentido de control personal y dominio sobre la tarea

  5. Pérdida de la conciencia reflexiva

  6. Distorsión del tiempo o noción del tiempo alterada

  7. Consolidación de la acción y la conciencia

  8. Experiencia autotélica (es decir, el estado de fluidez es intrínsecamente gratificante)

Los beneficios del estado de fluidez

Además de simplemente sentirte bien, entrar en un estado de fluidez tiene diferentes beneficios, entre los que se incluyen:

  • Sentirse en sintonía con (y en control de) tus emociones

  • Mayor satisfacción porque lo que produces durante el estado de fluidez tiende a ser tu propia recompensa

  • Mayor compromiso con tu trabajo

  • Sensación de mayor creatividad porque eres menos consciente de ti mismo durante el estado de fluidez

  • Mayor enfoque en lo que estás haciendo

  • Confianza en que en lo que estás trabajando se puede lograr

Estado de fluidez vs. trabajo profundo

Quizás hayas escuchado que los términos “estado de fluidez” y “trabajo profundo” se usan indistintamente. Si bien en la práctica estos términos designan experiencias similares, presentan algunas diferencias. Aprende cómo ambos conceptos pueden ayudarte a trabajar de manera efectiva.

Si bien el estado de fluidez se puede experimentar en varios aspectos de la vida, incluidos los deportes, la meditación y el arte, el trabajo profundo generalmente se asocia con el lugar de trabajo. Además, el estado de fluidez se logra mediante el equilibrio entre la habilidad y el desafío, mientras que el trabajo profundo se centra en ayudarte a lograr algo complicado. De hecho, cuando Cal Newport desarrolló por primera vez su hipótesis de trabajo profundo, definió el trabajo profundo como “la capacidad de concentrarse sin distracciones en una tarea exigente a nivel cognitivo”.

Lee: Cómo el “trabajo profundo” cambia la forma en que trabajamos

Ejemplos de estado de fluidez

Puedes alcanzar el estado de fluidez en muchas áreas de la vida, no solo en el trabajo. Esencialmente, puedes alcanzar fluidez durante cualquier actividad que requiera mucha atención. Cuando ese enfoque se transforma en un estado de fluidez, puede parecer que estás tan involucrado en tu actividad que el tiempo se desvanece. A continuación, te mostramos algunos ejemplos de estados de fluidez en diferentes áreas de la vida:

La fluidez en el trabajo

Uno de los aspectos más gratificantes en relación con el trabajo es lograr el estado de fluidez. La fluidez en el trabajo es cuando estás tan inmerso en una tarea o proyecto que pierdes la noción del tiempo. Es posible que ni siquiera te des cuenta de cuánto tiempo ha pasado mientras realizas una tarea. Eso es la fluidez.

Vivo de acuerdo a mi calendario y diseño mis días para tener el mayor tiempo de concentración posible. Durante este tiempo, silencio todas mis notificaciones, salgo de las aplicaciones que me distraen y pongo música instrumental. Por lo general, me toma de 10 a 15 minutos entrar en estado de fluidez. Programo mi tiempo de concentración en bloques de al menos dos horas porque, de lo contrario, me podrían interrumpir antes de llegar a un buen punto o llegaría tarde a una reunión.

La fluidez en los deportes

Muchos atletas describen experimentar un estado de fluidez durante eventos deportivos, aunque no siempre usan esta terminología. En los deportes, el estado de fluidez puede sentirse como que la mente está totalmente despejada. Cuando los atletas pueden concentrarse en el rendimiento atlético sin sentirse cohibidos o preocupados por otra cosa, están logrando la fluidez atlética.

La fluidez en el arte 

Ya sea que estés creando o apreciando arte, puedes experimentar el estado de fluidez durante varios tipos de arte, como la música, las películas, la escritura o la pintura. Si estás creando arte, el estado de fluidez lo alcanzas cuando estás tan involucrado en el proceso de creación que es lo único en lo que estás enfocado. Pero también puedes alcanzar la fluidez mientras experimentas el arte. Por ejemplo, ¿alguna vez has estado tan inmerso en la música que escuchas que el tiempo pasa sin que te des cuenta? Estas experiencias conforman la fluidez creativa.

La fluidez en la educación

La fluidez en la educación es la sensación de estar totalmente inmerso en la materia que estás estudiando. Por ejemplo, la fluidez en la educación puede ser la sensación de asistir a una conferencia tan fascinante que no te das cuenta de cuánto tiempo ha pasado y te sorprendes cuando el orador termina su presentación. O puedes experimentar la fluidez en la educación mientras estudias un tema y entras en ritmo, tanto que horas después, te das cuenta de que te salteaste la cena. Eso es la fluidez educacional.

La fluidez y la meditación

Una de las formas más comunes en que las personas logran alcanzar la fluidez es a través de la meditación. Cuando Csikszentmihalyi entrevistó por primera vez a los participantes de su estudio con respecto al estado de fluidez, muchos de ellos lo describieron como un río, donde simplemente flotaban y permitía que la corriente los llevara. Esta sensación de ausencia de esfuerzo o ingravidez mental es una parte clave de muchas prácticas de meditación. 

A menudo, las personas comienzan a meditar despejando su mente o imaginando sus pensamientos como un cielo azul, donde los pensamientos pueden ir y venir como nubes en el cielo. Alcanzar este nivel de relajación durante las prácticas de meditación es la fluidez mental.

Como científico de datos, trato de alcanzar la fluidez antes de sumergirme en cualquier tipo de análisis. Para entrar en la fluidez, primero tomo un descanso de cinco minutos. Durante este tiempo, trato de no pensar en nada específico, así puedo quedarme en blanco. Después de eso, solo me concentro en mi respiración durante el resto del tiempo. La mayoría de las veces, después de hacer esto siento que estoy ‘en el momento de mayor rendimiento’ y listo para asumir un desafío.

Cómo entrar en el estado de fluidez

Todas las personas experimentan el estado de fluidez de diferentes maneras. Sin embargo, la mayoría de la gente tiende a describir la sensación de haber alcanzado la fluidez con un vocabulario similar. Si le dices a un compañero de trabajo “estaba superconcentrado”, automáticamente sabrá lo que quieres decir, incluso si esa persona nunca alcanzara el estado de fluidez de la misma manera. 

Pero si hay tantas formas de alcanzar el estado de fluidez, ¿qué puedes hacer para lograrlo? Aunque todas las personas alcanzan la fluidez de diferentes maneras, existen algunos factores comunes para lograr el estado de fluidez. Implementa estas prácticas en tu vida cotidiana para lograr el estado de fluidez en el trabajo.

1. Encuentra el equilibrio entre el desafío y las habilidades

Puedes lograr el estado de fluidez cuando hallas el equilibrio entre el desafío y las habilidades. Si algo es demasiado desafiante, es difícil lograr la fluidez, porque probablemente estés estresado preguntándote si podrás hacerlo. Si algo no es lo suficientemente desafiante, entonces probablemente te aburras, lo que no es propicio para el estado de fluidez. En el ámbito del estado de fluidez, esto se denomina “equilibrio desafío-habilidad”. 

Me doy cuenta de que logro la fluidez cuando tengo una tarea interesante y desafiante que abordar, generalmente al depurar errores en un área con la que estoy medianamente familiarizada, o al implementar algo que no encaja con el código existente tan perfectamente como esperaba; y además tengo una buena cantidad de tiempo disponible para hacerlo. ¡Encuentro la música adecuada para mi estado de ánimo y me sumerjo en la tarea!

2. Establece objetivos claros

Otro elemento clave del estado de fluidez es tener objetivos claros. Cuando sabes qué es lo que necesitas lograr, es más fácil alcanzar la fluidez. Esto se debe a que tener objetivos claros te ayuda a comprender si estás realizando la tarea en cuestión con éxito. 

Si tiene dificultades para establecer objetivos claros, comienza por conectar tu trabajo habitual con los objetivos más amplios del equipo y de la empresa. Cuando comprendes de qué manera la tarea en cuestión contribuye a las iniciativas más amplias de la empresa, eres capaz de priorizar el trabajo clave con mayor claridad y realizar un trabajo de alto impacto. Para hacer esto, usa una herramienta de gestión del trabajo para conectar el trabajo de toda tu organización.

3. Reduce las distracciones

Una vez que alcanzas el estado de fluidez, tu cerebro filtrará naturalmente las distracciones mientras continúas concentrándote en el trabajo que estás haciendo. Pero cuando estás en el proceso de alcanzar la fluidez, las distracciones pueden impedir que logres la claridad mental que necesitas para alcanzar el estado de fluidez. 

Lee: 7 consejos para lograr la concentración y reducir las distracciones digitales

Muchos de nosotros tenemos que lidiar con las distracciones de forma casi constante. De hecho, el 80 % de los trabajadores del conocimiento informan que trabajan con su bandeja de entrada u otras aplicaciones de comunicación abiertas. Pero estas distracciones impiden alcanzar el estado de fluidez. En su lugar, prueba con los siguientes consejos para reducir las distracciones:

Como líder de programa, dedico mi tiempo a una mezcla de trabajo reactivo que llega a través de mi bandeja de entrada y el trabajo individual que requiere total concentración. Descubrí que es más fácil lograr el estado de fluidez cuando ‘junto’ el trabajo en mi bandeja de entrada y programo un momento para responder. De lo contrario, silencio las notificaciones de mi bandeja de entrada para evitar las constantes interrupciones. Muy rara vez tengo en mi bandeja de entrada un asunto realmente urgente, aunque los íconos de notificación hagan parecer que lo son.

4. Evita realizar varias tareas a la vez

Todos pensamos que podemos llevar a cabo varias tareas a la vez para realizar el trabajo, pero la verdad es que eso es un mito. Tu cerebro solo puede concentrarse en una cosa a la vez. Cuando haces varias cosas a la vez, no estás haciendo dos cosas a la vez, solo estás forzando a tu cerebro a cambiar entre dos o más cosas a un ritmo rápido, lo que genera una gran carga cognitiva en tu cerebro. Sin embargo, todos lo hemos hecho alguna vez. Según nuestra investigación, el 72 % de los trabajadores del conocimiento se sienten presionados a realizar varias tareas a la vez durante el día. 

Lo más probable es que el hecho de realizar varias tareas en paralelo interrumpa inmediatamente tu estado de fluidez. Debido a que cuando realizas varias tareas tu cerebro se ve obligado a concentrarse en otra cosa que no sea la tarea para la que estás en estado de fluidez, se requiere tiempo y energía valiosos para volver a la fluidez. Al igual que las distracciones, evita dedicarte a varias tareas a la vez y concéntrate en la tarea que tienes para realizar.

Lee: Cómo evitar el agotamiento en un mundo de trabajo distribuido (artículo en inglés)

5. No lo fuerces

Dinos si esto te ha sucedido: has alcanzado el estado de fluidez con anterioridad, sabes lo que se siente, quieres entrar en ese estado nuevamente para ser productivo hoy, pero no importa lo que hagas, no puedes lograrlo. Créenos, a nosotros también nos ha pasado. Esto se llama la paradoja del control: cuanto más intentas controlar algo, más difícil es controlarlo.

Si hoy no sientes que estás en estado de fluidez, no hay problema. Igual puedes hacer un gran trabajo sin alcanzar la fluidez. Las mismas prácticas de reducir las distracciones y evitar realizar varias tareas a la vez pueden ayudarte a concentrarte en el trabajo, incluso si no llegas al estado de fluidez.

No veo al estado de fluidez como algo en lo que ‘entro’. Siento que se logra como resultado de tener un objetivo claro, una carga de trabajo razonable y un estado de ánimo positivo y creativo. Pero el modo No molestar, algo de música ambiental y un bloque de tiempo de 2 a 4 horas definitivamente ayudan.

6. En caso de duda, haz algo que te guste

De manera similar al consejo de no forzarlo, no podrás alcanzar el estado de fluidez si no disfrutas lo que haces. Si no estás seguro de por dónde empezar, haz algo que te guste. 

El estado de fluidez funciona basado en una motivación intrínseca, no extrínseca. La motivación intrínseca significa que deseas hacer algo bueno porque es satisfactorio, no necesariamente porque obtendrás una recompensa. Lo mismo se aplica al estado de fluidez. La razón por la que nos gusta tanto el estado de fluidez es porque hacer el trabajo nos da satisfacción.

Alcanza el estado de fluidez con tu equipo

No solo puedes lograr la fluidez a nivel individual, también puedes crear la fluidez en el equipo. Cuando todo tu equipo alcanza el estado de fluidez, pareciera que tú y tu equipo están trabajando en perfecta sincronización. 

Para alcanzar la fluidez como equipo, aplica los seis pasos que usaste para alcanzar la fluidez individual y extiéndelo al resto de tu equipo. Crea bloques de trabajo o sesiones de grupo en las que todos puedan concentrarse en un proyecto, juntos. No solo experimentarás los beneficios de alcanzar la fluidez, sino que también podrás compartir esos beneficios con todo tu equipo para obtener la máxima eficiencia y eficacia

Lee: Fluidez de equipo: cómo hacer que la productividad sea contagiosa

Sigue la corriente

El estado de fluidez es una de las muchas estrategias de productividad individuales que te ayudarán a realizar tu trabajo de mayor impacto. Al igual que muchas otras estrategias de productividad, el estado de fluidez puede ayudarte a concentrarte en el trabajo más importante y permanecer así durante un período prolongado. 

Me he dado cuenta de que alcanzo el estado de fluidez en tres fases: planificación, creación del espacio y sintonización. Para lograr la fluidez, necesito un tiempo prolongado e ininterrumpido para trabajar. Además de mantener la mayoría de mis lunes libres de reuniones, también agrupo las reuniones, almuerzos y descansos personales para crear bloques abiertos en mi calendario. Al planificar mi trabajo en función del estado de fluidez, a largo plazo, puedo asegurar un estilo de trabajo más efectivo en el que puedo realizar mi trabajo de mayor impacto.

Pero, como todas las estrategias de productividad y gestión del tiempo, el estado de fluidez no funciona para todas las personas. Si la fluidez no es algo que funcione en tu caso, lee nuestro artículo sobre 18 consejos sobre gestión del tiempo que puedes probar.

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