Qué es una startup y metodologías de gestión

Maria Alonso HeadshotMaría Alonso21 de octubre de 20229 min de lectura
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Resumen

Has oído y leído millones de veces el término de startup, relacionado muchas veces con el mundo de las nuevas tecnologías y de la innovación. Cuando uno piensa en startup, suele venirle a la mente también Palo Alto o Sillicon Valley, seguido de términos como capital riesgo, innovación o, incluso, startup unicornio. Pero ¿qué convierte a una empresa de nueva creación en una startup? ¿Qué hay que tener en cuenta cuando uno quiere poner en marcha una startup? En este artículo, te explicaremos qué es una startup, qué caracteriza a estas empresas y qué deberás tener en cuenta si emprendes el camino de la innovación y el emprendimiento.

Podríamos decir que una startup es una pequeña empresa en un momento de búsqueda de un modelo de negocio escalable y rentable. La mayoría de las startups tienen base tecnológica ya que la tecnología es lo que ha permitido a todas estas empresas crecimientos muy rápidos en fases iniciales con costes relativamente bajos.

Llegado este momento, quizá te estés preguntando si es lo mismo start-up que startup o cuál es la mejor forma de escribirlo. Tal vez, te sorprenda saber que no es lo mismo. El término start-up, escrito con guión, hace referencia en inglés al hecho genérico de emprender, sea cual sea el tipo de empresa o tamaño. Cuando hablamos de start-up nos referimos a empresas en una fase muy inicial de emprendimiento.

Sin embargo, una startup es un tipo muy concreto de empresa, un término acogido por el emprendedor de Sillicon Valley, Steve Blank, que se refiere a organizaciones en fase muy inicial pero con enormes posibilidades de crecimiento. Una startup se encuentra inmersa generalmente en procesos de crecimiento y desarrollo, con inversores, business angels y capital riesgo.

Características de una startup

Tal y como explica, Eric Ries, creador del término Lean Startup en su libro, El método Lean Startup, una startup es una institución humana diseñada para crear un nuevo producto o servicio bajo condiciones de incertidumbre extrema. Una startup, además, debe tener entre sus premisas principales la creación de innovación, ya sea a través de un descubrimiento científico, de un nuevo desarrollo tecnológico o de la reutilización de una tecnología ya existente. Una startup tampoco necesita tener una determinada forma jurídica. Hay ONGs o incluso grupos de trabajo dentro de Administraciones Públicas que pueden concebirse como startups. En resumen, para que una empresa de reciente creación pueda considerarse startup debe reunir una serie de características imprescindibles:

1. Una startup es innovadora

Sin innovación no pueden existir el resto de factores. Si piensas en cualquiera de las startups que han tenido éxito, han sido sostenibles y permanecen en la actualidad, todas ellas tienen en común su desarrollo en torno a una idea innovadora que logró implantarse en un momento idóneo para el mercado. Por esta razón, una gran mayoría de startups tienen base tecnológica. La tecnología permite más fácilmente descubrir nichos de mercado de rápido crecimiento y abaratar los costes de producción a medida que se incrementa el número de productos producidos.

2. Una startup tiene grandes posibilidades de crecimiento

Por lo general, todas las startups se definen por sus iniciales posibilidades de crecimiento de forma, además, bastante rápida. Para que una startup se considere que tiene grandes posibilidades de crecimiento debe contar con un market fit bien pensado y definido. El market fit es una estrategia empresarial que nos permite centrarnos en este crecimiento. Para que exista market fit debemos poder contar con:

  • Clientes dispuestos a pagar por nuestros productos y servicios. ¿Estamos seguros de que habrá muchos clientes que estarían dispuestos a pagar por lo que ofrecemos?

  • El coste del producto acabado debe ser menor del precio que conseguirás poner. Es decir, ¿podemos crear una solución para el problema de nuestro cliente?

  • El mercado debe estar receptivo a nuestra idea de negocio para que nuestra empresa sea rentable.

Con estas premisas resueltas podemos empezar a pensar en la siguiente característica: la escalabilidad.

3. Una startup es escalable

Otro requisito fundamental de una startup es la escalabilidad. Se considera que una empresa es muy escalable cuando además de su capacidad de crecimiento tiene grandes posibilidades de internacionalizarse. De hecho, esta es probablemente, junto con la innovación, lo que diferencia a las pequeñas y medianas empresas de reciente creación de una verdadera startup. Así, lo que sucede con la escalabilidad es que a medida que aumenta la producción, el coste de desarrollo del producto o servicio se reduce.

Y, ¿qué es lo necesario para que una empresa crezca rápidamente y pueda escalar? Generalmente, se tratará de productos que puedan atraer a muchos clientes desde casi su inicio. Por esta razón, generalmente cuando se piensa en startups se piensa en empresas de base tecnológica (por ejemplo, las denominadas actualmente, Fintech) pero no todas las empresas de desarrollo de software son en sus inicios startups.

4. Una startup es arriesgada

El alto nivel de riesgo es otro de los factores que caracteriza a las startups. Al tratarse de una empresa que parte de una idea o solución muy innovadora, su modelo de negocio no habrá sido testado con anterioridad. No habrá referencias sobre su posible éxito o los errores que puedan cometerse en el curso de su puesta en marcha, por lo que por lo general son empresas con un riesgo elevado. Aunque, por las mismas razones, también son empresas con un potencial de crecimiento muy elevado.

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5. Una startup experimenta y no tiene miedo a equivocarse

El modelo Lean Startup de innovación continuada se guía por el espíritu de la experimentación continuada y que podríamos resumir en la frase de Eric Ries: “Si no puedes fracasar, no puedes aprender”. El autor explica en su libro la experimentación de la siguiente forma: “Un experimento de verdad sigue el método científico. Empieza con una hipótesis que hace predicciones sobre lo que supuestamente pasa. Entonces prueba empíricamente estas predicciones. Del mismo modo que la experimentación científica se basa en la teoría, la experimentación de la startup se guía por su visión. El objetivo de cada experimento de la startup es descubrir cómo crear un negocio sostenible a partir de esa visión”, aclara.

¿Cómo empezar una startup?

Entonces, ¿puede mi idea convertirse en una startup? No todas las ideas de negocio derivarán en una startup. Para que una empresa emergente pueda entenderse como una startup es necesario que tenga:

  1. Una idea innovadora. Existen modelos de negocio de probado éxito, tipos de empresa que sabemos funcionan. Replicar con éxito una empresa que ya existe no la convertirá en startup. La innovación está en el epicentro de cualquier startup.

  2. Inversión. Será necesario que cuentes con un inversor o inversores. A menudo, se requiere debusiness angels o inversores de capital riesgo para financiar las startups. Los business angels, por ejemplo, invierten su dinero en empresas emergentes a cambio de una participación y además, suelen ejercer un papel de consejero.

  3. Equipo. El talento y el factor humano son esenciales en las startups que, sometidas a crecimientos rápidos y en contextos complejos, requerirán de equipos unidos, integrados y de gran valía.

Podríamos añadir un último factor. El caldo de cultivo natural en el que nace una startup es el de la incertidumbre. Una startup debe lograr crecer en entornos de incertidumbre. Estos contextos cambiantes pueden afectar bien al producto o bien a la estrategia de la empresa. Por eso, es necesario que las startup sean capaces de pivotar su estrategia cuando esto suceda.

Fases de desarrollo en startups según la metodología Lean Startup

En la actualidad, la mayoría de las startups se rigen además por el modelo de gestión denominado Lean Startup y cuyos orígenes están en la metodología Lean Manufacturing. Según la metodología Lean Startup deberás comprender tres fases: crear, medir, aprender.

  • Crear. Lo más importante en una startup es el desarrollo de un Producto Viable Mínimo (MVP por sus siglas en inglés).

  • Medir. Durante la fase de medir se trata de salir a buscar los primeros clientes para probar nuestro MVP. En esta fase el emprendedor debe tratar de entrevistar a sus clientes o usuarios para entender qué aspectos son mejorables, y cómo se está adecuando nuestro producto o servicio a la demanda.

  • Aprender. Una vez tenemos toda la información es el momento de plantearnos si es necesario cambiar toda la estrategia o parte de ella. Con este método nos aseguramos de no dedicar grandes esfuerzos, tiempo e inversión al desarrollo de productos que no son tan buenos como creíamos. Ahora que ya sabemos los aspectos a mejorar, el ciclo se reinicia de nuevo para buscar más clientes, volver a medir y aprender.

Estrategias de gestión para startups

Ahora ya sabes qué es una startup y las fases de puesta en marcha según la metodología Lean Startup, pero necesitarás otras herramientas y técnicas para poder accionar las fases que previamente hemos visto: crear, medir y aprender. Ten en cuenta las siguientes estrategias que te ayudarán a emprender tu startup:

Estrategia de negocio: el modelo Lean Canvas

Muchas de las startups trabajan con el denominado modelo de negocio Lean Canvas. Se trata de un método heredado del modelo Canvas pero adaptado a empresas con perfil de startup. Igual que ocurre en el modelo Canvas es una forma visual de representar en un solo lienzo de 9 casillas lo que será nuestro modelo de negocio.

En el caso de Lean Canvas, hay algunas casillas levemente diferentes con respecto al modelo Canvas.

  1. Problema: En esta casilla del lienzo deberás describir de uno a tres problemas principales que tu producto o solución viene a resolver. También puedes describir o listar cómo se están resolviendo estos problemas en la actualidad.

  2. Solución: En la casilla de solución es necesario explicar brevemente en qué consiste la solución que propones con sus tres características fundamentales.

  3. Métricas: Aclara qué actividades medirás y cómo lo harás.

  4. Propuesta única de valor. Redacta con una frase clara y convincente por qué tu producto es diferente y merece la pena adquirirlo.

  5. Diferenciación. Explica por qué tu producto no es fácilmente copiable.

  6. Canales de comunicación y distribución. Traza el camino que te guiará hasta tus clientes.

  7. Segmentos de clientes. Enumere las características de tus clientes ideales y describe cómo son los early adopters de tu producto.

  8. Fuentes de ingreso. Explica fuentes de ingresos: modelo de ingresos, margen bruto, etc.

  9. Estructuras de coste: Enumere tus costes fijos y variables: costes de adquisición de clientes, costes de distribución, alojamiento, personal...etc.

Estrategias para pivotar en una startup

Cuando el emprendedor percibe que es necesario realizar cambios significativos en el producto o en la estrategia entonces es el momento de pivotar. Pero antes, ¿qué se entiende por pivotar? En el mundo de las startups cuando el resultado no es el esperado se deben realizar una serie de cambios. Si el resultado es levemente diferente al esperado se introducirán pequeños cambios pero si el resultado está muy alejado de lo que se esperaba se debe pivotar y cambiar sustancialmente el producto.

Llegados a este momento existen varias técnicas que te ayudarán a pivotar:

1. Pivote de acercamiento o Zoom-in

Puede suceder que después de probar tu hipótesis con un Producto Mínimo Viable te des cuenta de que lo que era una parte de tu producto o servicio se convierta en el producto o servicio completo. 

2. Pivote de alejamiento o Zoom-out

Otras veces, sucederá lo contrario, deberás completar el producto inicialmente desarrollado porque te has dado cuenta de que no es suficiente.

3. Segmento del cliente

Cuando pivotas de segmento de cliente lo que cambias es el tipo de cliente al que te diriges. Es decir, mantienes tu idea de producto o solución inicial pero no el segmento de clientes.

4. Canal 

Al pivotar de canal, mantienes todo tu planteamiento inicial pero cambias de vía por la que llegar a tu mercado potencial.

5. Valor y precio

A veces, lo que no funciona y es necesario cambiar es el modelo de precios definido, o la forma en la que estás captando valor y por la que vas a ganar dinero.

6. Tecnología

En este caso, se cambia solamente la tecnología con la que se desarrolla el producto o solución, manteniendo el resto de la hipótesis invariable.

7. Necesidades del cliente

Cuando tienes un Producto Mínimo Viable y lo testeas con clientes reales es fácil detectar si necesitas pivotar, por ejemplo, las necesidades del cliente. Por ejemplo, esto puede ocurrir cuando detectas que tu consumidor está utilizando tu producto para algo que originalmente si te había ocurrido. Entonces, descubres una oportunidad nueva que surge de una nueva necesidad del cliente.

8. Pivote de plataforma

Cuando se realiza este pivote se cambia de aplicación en una plataforma. Habitualmente, las startups que aspiran a crear una nueva plataforma empiezan vendiendo una única aplicación, la llamada aplicación killer, para su plataforma. Pero poco a poco puede que necesiten cambiar de plataforma para poder seguir creciendo.

Estrategias de crecimiento para startups

El método Lean Startup establece que para que una startup tenga éxito debe contar con motores de crecimiento sostenible. Estos motores de crecimiento sostenible son los que hace que la compañía crezca de forma continuada independientemente de las estrategias de marketing o marketing digital, campas de publicidad u otro tipo de acciones puntuales de promoción que se pongan en marcha. Así, se consideran varios motores de crecimiento posibles para una startup:

1. Motor de crecimiento pegajoso

En este modelo de crecimiento la startup persigue mantener tasas elevadas de retención de clientes. Aquí una buena gestión de la cartera de clientes es imprescindible. El objetivo es que el cliente encuentre cada vez más utilidad en el producto.

2. Motor de crecimiento viral

Es el conocido “boca a boca”. Es decir, cuando nuestros nuevos clientes provienen de otros clientes que ya tenemos porque han oído hablar de nosotros a éstos.

3. Motor de crecimiento pagado

Aquí el crecimiento vendrá dado cuando decidas aumentar el precio o reducir el coste de adquisición de nuevos clientes.

Herramientas de gestión de proyectos para startups

Ahora que sabes qué es una startup, qué requisitos son necesarios y cuáles son sus características fundamentales, necesitarás poner en orden todo esto. Probablemente, con tanto trabajo por delante necesites una herramienta que te ayude a organizar todas las tareas, establecer las estrategias y compartir toda esta información con tu equipo. Busca una herramienta con la que puedas realizar todo lo visto anteriormente sin complicaciones, de forma online y que además, te permita integrar otras herramientas que ya utilizas de forma simple.

Si estás embarcado en la aventura de crear una startup te contamos las utilidades de una herramienta de gestión de proyectos que te vendrán bien:

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