Los clientes de hoy esperan rapidez. Con la expansión del comercio digital y las entregas en el mismo día, la tolerancia hacia los plazos largos se ha reducido considerablemente. Si tu empresa no puede cumplir con las expectativas de velocidad, los compradores buscarán alternativas sin pensarlo dos veces.
Por eso resulta tan importante entender y acortar el lead time. Para lograr un uso efectivo de la gestión del tiempo y entregar exactamente lo que tus clientes esperan en el momento correcto, primero debes saber cuánto tiempo te llevaría lograrlo. Ese es el tiempo de entrega o lead time. En este artículo, te mostraremos cómo aplicar las métricas de lead time para aumentar la satisfacción del cliente, qué hacer para mejorar la producción y los procesos, y cómo crear flujos de trabajo que agilicen tus entregas.
El lead time es el tiempo total que transcurre desde que recibes una orden hasta que la procesas y entregas al cliente. Se aplica en la fabricación, la gestión de la cadena de suministros y la gestión de proyectos, aunque cualquier negocio con clientes, productos y un equipo de ventas puede beneficiarse de medirlo.
Por ejemplo, en fabricación, el lead time abarca desde la recepción de una orden de compra hasta que el producto llega al cliente. En la gestión de proyectos, comienza cuando el equipo recibe la solicitud y termina cuando se entrega el resultado final. En ambos casos, reducir ese plazo permite procesar más órdenes y generar más ingresos.
El tiempo de procesamiento es solo una parte del lead time. Se mide desde que comienza el trabajo activo sobre una orden hasta que se traspasa al siguiente paso del proceso. Mientras que el lead time incluye también los tiempos de espera previos y posteriores al procesamiento.
Por ejemplo, si tu empresa procesa y envasa alimentos, una demora en el tiempo de procesamiento implica que tus productos tardarán más en llegar a los comercios. Menos presencia en las tiendas significa menos ventas. Si no puedes resolver el cuello de botella, a la larga tus productos podrían ser reemplazados por los de la competencia.
La diferencia principal entre lead time y cycle time radica en lo que cada uno mide. El cycle time (tiempo de ciclo) calcula cuánto tarda una unidad individual en completar el proceso de producción, desde el inicio del trabajo activo hasta su finalización. A diferencia del lead time, no incluye los tiempos de espera ni de envío.
Mientras que el lead time te da una visión completa del plazo desde la perspectiva del cliente, el cycle time se centra en la eficiencia interna del proceso. Ambas métricas son complementarias: un cycle time bajo pero un lead time alto indica que los cuellos de botella están fuera de la producción, probablemente en la espera de materiales o en la logística de entrega.
No todos los tiempos de entrega son iguales. Según la etapa del proceso o el contexto de negocio, se distinguen varios tipos de lead time:
Lead time de materiales: el tiempo que transcurre desde que se solicitan las materias primas hasta que llegan al almacén o planta de producción.
Lead time de producción: el plazo desde que comienza la fabricación de un producto hasta que está terminado y listo para su envío.
Lead time del cliente: el tiempo total que percibe el cliente, desde que realiza el pedido hasta que recibe el producto en sus manos.
Lead time acumulativo: la suma de todos los tiempos de entrega a lo largo de la cadena de suministros, desde la adquisición de materias primas hasta la entrega al cliente final.
Lead time de información: el plazo que tarda la información en fluir entre departamentos o entre la empresa y sus proveedores. Según el informe The state of AI at work 2025 de Asana, solo el veintidós % de los trabajadores afirma que la información fluye con rapidez entre equipos, lo que convierte este tipo de lead time en un cuello de botella habitual.
Identificar qué tipo de lead time afecta más a tu negocio es el primer paso para reducirlo de forma efectiva.
Para calcular el lead time, debes sumar los tiempos de preprocesamiento, procesamiento y posprocesamiento.
Preprocesamiento + procesamiento + posprocesamiento = tiempo de entrega
A continuación, desglosamos cada fase:
Preprocesamiento: se miden los tiempos de pedido y adquisición. Incluye posibles demoras en los envíos o faltantes de materiales.
Procesamiento: se determina el tiempo total que demanda completar la orden. Incluye cada detalle, desde el embalaje hasta los descansos del personal.
Posprocesamiento: proyecta cuánto tiempo transcurrirá hasta que el cliente tenga el producto en mano. Normalmente es el plazo de envío o, en la gestión de proyectos, el tiempo entre la finalización y la implementación.
Veamos un ejemplo concreto: una empresa de muebles recibe un pedido el día uno. Tarda tres días en adquirir los materiales (preprocesamiento), cinco días en fabricar el producto (procesamiento) y dos días en enviarlo (posprocesamiento). Su lead time total es de diez días.
El lead time afecta a casi todos los aspectos de tu negocio. Si se prolonga demasiado, puede perjudicar la experiencia de tus clientes, generar frustraciones internas e incluso derivar en precios más altos cuando intentes compensar el gasto de los tiempos de producción más extensos. Los tiempos de entrega más cortos, por el contrario, aumentan las ganancias y mejoran la satisfacción de todo el equipo.
Según el informe Estado global de la IA en el trabajo 2025 de Asana, el personal del conocimiento dedica el 55 % de su tiempo a tareas operativas que no aportan valor directo. Esta ineficiencia se traduce en lead times más largos y en una menor capacidad de respuesta.
Los tiempos de entrega no se prolongan de un día para el otro. Más bien, empiezan a hacerse más lentos de a poco. Dado que, por lo general, se procura que estos plazos se mantengan lo más cortos posible, es más probable que los tiempos se extiendan sin que siquiera lo notes.
Puedes haber hecho recortes en tu equipo sin agregar tecnología para mejorar la productividad. Y tal vez la consecuencia haya sido que todo esté más desorganizado. El 84 % de los trabajadores del conocimiento afirma que con frecuencia no queda claro quién es responsable de cada tarea, y el 92 % reconoce encontrar trabajo duplicado o redundante en su día a día. Estos problemas se acumulan y, con el tiempo, el lead time se alarga considerablemente.
La cruda verdad es que tus clientes no te esperarán si pueden obtener los mismos servicios en cualquier otro lugar. No importa lo bueno que sea tu producto, no tardarán en buscar a la competencia. Los cuellos de botella y los retrasos en los envíos te costarán caro: los flujos de trabajo se verán interrumpidos, la moral del equipo se verá afectada de forma negativa y las ventas disminuirán.
Veamos cómo se calcula el lead time en diferentes sectores.
En el sector de fabricación, el cálculo es relativamente sencillo:
Adquisición: en fabricación, la etapa de preprocesamiento es la de la gestión de adquisiciones. Se mide cuánto tiempo tardas en encontrar, pedir y recibir los materiales.
Procesamiento: es la etapa en la que se elabora el producto. ¿Cuánto tiempo dedicas a reunir todas las piezas y dejarlo listo para entregar?
Envío: es la cantidad de días o semanas que transcurren desde que el producto sale de la planta hasta que llega al cliente.
El lead time de la cadena de suministros depende de muchos factores externos. Está íntimamente vinculado al tiempo que demanda trasladar un producto y puede cambiar de un momento a otro.
Orden de pedido: es el tiempo que transcurre hasta que recibes los productos de tus proveedores.
Procesamiento: es cuando tienes el mayor control del lead time. Mientras más rápido vuelvas a colocar esos productos en el mercado, más se acortará el tiempo de entrega total.
Envío: es similar a la fabricación. Es el tiempo que transcurre hasta que los productos llegan a su siguiente destino.
En la gestión de proyectos, el lead time te ayuda a plantear expectativas realistas en el equipo para no abrumar a nadie con solicitudes de último minuto.
Delegación: el líder del equipo revisa y organiza todas las tareas relacionadas con el proyecto y las asigna a los diferentes integrantes. Aquí, observarás cuánto tiempo tarda en revisar los detalles del proyecto, crear un plan estratégico que puede incluir objetivos, hitos y entregables, y delegarlos a los miembros del equipo.
Trabajo del proyecto: una vez que el equipo comprende cuáles son las expectativas, ¿cuánto tardan en entregar el producto final?
Revisiones y aprobaciones: una vez que el proyecto se ha completado internamente, por lo general pasa a que lo revise alguna de las partes interesadas. Finalmente, se transfiere a otro departamento para su implementación. Calcula el tiempo que transcurre entre la finalización del proyecto y su entrega al otro equipo.
El cálculo del lead time para empresas de venta directa al consumidor (B2C, venta directa al consumidor) se basa en el tiempo transcurrido entre la recepción de la orden de compra y la entrega al cliente.
Preprocesamiento: comienza con la recepción de la orden y termina cuando el equipo empieza a preparar el producto. Antes de iniciar el procesamiento, debes completar el pago y los campos obligatorios.
Procesamiento: si tu producto ya está fabricado, esta etapa incluye embalaje y preparación de etiquetas de envío.
Envío: al igual que con otros modelos de negocio, es el tiempo que transcurre entre que envías el paquete hasta que el cliente lo recibe.
La buena noticia es que puedes acortar los tiempos de entrega con ajustes concretos en tus procesos. Las deficiencias, los errores humanos y los factores externos (como desastres naturales o escasez de suministros) pueden prolongar el lead time. Para reducirlo, céntrate en los elementos que puedes controlar y crea planes de contingencia para lo imprevisible.
Estandariza los procesos: define flujos de trabajo claros para cada etapa de producción o entrega. Cuando todo el equipo sigue el mismo proceso, se reducen las variaciones y los errores.
Usa herramientas y tecnologías que simplifiquen los pormenores del trabajo: automatiza tareas repetitivas para que el equipo se concentre en lo que realmente importa.
Comunícate de forma efectiva con tu equipo: aclara las expectativas de principio a fin para reducir confusiones y retrasos innecesarios. Solo el 30 % de los equipos colabora de forma efectiva entre departamentos, según el informe Estado global de la IA en el trabajo 2025 de Asana.
Fortalece las relaciones con los proveedores: negocia plazos más cortos, mantén una comunicación constante y diversifica tus fuentes de suministro para minimizar el riesgo de retrasos.
Realiza proyecciones: predecir la demanda te permite anticipar qué necesitarás, reduciendo los tiempos de espera y la dependencia de pedidos de último minuto.
Aprovecha la inteligencia artificial: las organizaciones que escalan el uso de IA son 2,5 veces más propensas a coordinar el trabajo entre equipos de forma eficaz. Herramientas con IA integrada pueden identificar cuellos de botella antes de que se conviertan en retrasos.
Mide y revisa de forma continua: establece indicadores clave (KPI) para cada etapa del lead time y revísalos periódicamente. Lo que no se mide, no se mejora.
Muchos de los errores de procesamiento que afectan al lead time se pueden automatizar. Puedes asignar tareas y responsables para cada etapa del proceso de producción de forma automática. Revisa el flujo general de trabajo y busca actividades repetitivas y manuales: serán las que podrás automatizar o simplificar.
Un buen ejemplo es el equipo de Servicios Creativos de Dr. Martens. Antes de implementar Asana, gestionaban las solicitudes de trabajo creativo mediante hojas de cálculo, y los encargos llegaban por reuniones, correos o conversaciones informales. Al estandarizar y automatizar el proceso de solicitudes con Asana, lograron reducir los pormenores del trabajo, mejorar la visibilidad de los proyectos y coordinar equipos en diferentes países.
Stacey Kemp, directora de Servicios Creativos en Dr. Martens
El software no hace tu trabajo, pero simplifica el proceso y mejora la eficiencia del equipo. Es una forma accesible de acortar el lead time sin necesidad de contratar más personal.
Acortar el lead time afecta a casi todos los aspectos de tu negocio. En una era en la que los clientes esperan respuestas inmediatas, reducir los plazos de entrega se ha convertido en una necesidad competitiva. Gestionar bien el tiempo te permite retener clientes, procesar más pedidos y mantener la ventaja frente a la competencia.
Los tiempos de entrega se prolongan, en la mayoría de los casos, por ineficiencias operativas. La buena noticia es que son problemas que se pueden resolver. Las funciones de automatización y gestión del trabajo de Asana pueden simplificar tus procesos, eliminar los cuellos de botella y reducir los tiempos de entrega de forma significativa.
Prueba Asana gratis