Conversaciones productivas: Cómo hacer que funcione el trabajo desde casa

Hace muy poco tiempo que equipos de todo el mundo empezaron a migrar al trabajo desde casa en una escala nunca vista. Hay empresas que nunca habían incluido en sus culturas al trabajo formal desde el hogar. Hoy se encuentran tratando de definir cómo deben hacer sus equipos para comunicarse, colaborar y coordinar todo de forma remota, mientras ya están trabajando a distancia. No hace falta aclarar que el mundo laboral se está adaptando a una nueva definición más evolucionada de lo que es “normal”.

Quienes podemos trabajar a distancia somos afortunados, pero nadie es inmune al estrés, la ansiedad y el aislamiento humano que se vive en todas partes. El hecho es que no estamos simplemente trabajando desde casa, sino que trabajamos en nuestros hogares durante un desafío sin precedentes.

Al mismo tiempo, es probable que también te estés adaptando a las nuevas formas de relacionarte y a los nuevos estilos de comunicación. Y, para ser honestos, a veces puede ser complicado concentrarse en el trabajo en medio de las novedades sanitarias y las prioridades globales cambiantes. Si eso es lo que te sucede, está bien. No hay nadie en tu equipo que no se sienta afectado por los sucesos mundiales y es muy probable que nadie esté funcionando al 100 %. Recuerda que ya es un gran logro que puedas mantenerte por ti mismo y que puedas celebrar pequeñas victorias. Estamos todos juntos en esto.

3 formas de hacer que el trabajo desde casa funcione

Para que tu equipo y tú sigan avanzando, es importante que tengan un plan con el cual mantener la solidez y seguir conectados en el trabajo, para sentir que lo que aportan es significativo para todo el equipo. La forma de lograrlo se resume en tres puntos: conectarte con tu equipo, establecer prioridades y definir los límites entre la vida personal y el trabajo.

Conéctate con tu equipo remoto

El trabajo remoto puede parecer aislado, incluso en circunstancias habituales. Cuando le sumas el confinamiento y las medidas de distanciamiento, puede ser complicado sentirse conectado con el equipo y los compañeros de trabajo. Ese es el motivo por el cual hoy en día es más importante que nunca ser honestos y mantener abiertas las líneas de comunicación.

Al establecer cómo te comunicarás con tu equipo dejarás las suposiciones de lado y podrás conectarte sin problemas. De hecho, según el Índice de la anatomía del trabajo, la motivación se duplica cuando los empleados están conectados y tienen claridad con respecto a su trabajo.

Si todavía no lo has hecho, tómate el tiempo para establecer convenciones acerca de las comunicaciones con tu equipo, para que todos estén en sintonía. Asegúrate de que tu equipo esté alineado con respecto a qué se comunica por sistemas de mensajería como Slack, qué se envía en un email y qué es lo que queda en Asana. Si tienes reuniones virtuales con frecuencia, acuerda las convenciones como silenciar el micrófono y tener la cámara encendida.

Al tener estas conversaciones con tu equipo, también surgirá el tema sobre cuándo no deberías comunicar algo. Ahora más que nunca cualquiera puede contactarnos, pero cuando trabajas desde la casa es crítico que separes tu vida personal de la del trabajo. Usa funciones como la de No molestar para ayudar a que tu equipo sepa que no estás recibiendo notificaciones en ese momento. O usa la función “ausente(/guide/help/fundamentals/settings#gl-profile)” de Asana para que tu equipo sepa cuánto tiempo estarás desconectado.

Establece prioridades

Es muy probable que las prioridades de tu empresa estén cambiando y que lo sigan haciendo. El trabajo nuevo puede surgir en cualquier momento o los proyectos anticipados puede que se hagan a un lado. Con todas estas piezas en movimiento, tómate el tiempo necesario para aclarar cuáles son tus prioridades semanales o mensuales. Documenta esas prioridades y estados en un documento o espacio de trabajo compartidos como Asana. De esa forma, tanto tú como cualquier otro participante estarán alineados, y podrás decidir qué acciones tomar y a qué darle prioridad.

Es igual de importante alinearte con respecto a qué hacer si una tarea no avanza como debería. En la próxima reunión personal con tu gerente o en la reunión “de pie” con tu equipo, deja claro cómo se deberían tratar las tareas sin finalizar, los obstáculos o las iniciativas nuevas. ¿Qué se puede dejar sin finalizar y qué no? ¿Cómo compartirás los proyectos de mayor prioridad con los demás involucrados y cómo te asegurarás de que todos tengan visibilidad de tu trabajo? Ten en cuenta que algunas convenciones pueden cambiar o que puede ser necesario actualizarlas para encontrarle el ritmo al nuevo flujo de trabajo remoto.

Dado que tenemos menos separación entre el trabajo y la vida del hogar, aclarar qué tiene mayor prioridad puede ayudar a que te ubiques en tiempo y espacio, y que aproveches al máximo tu día laboral. Saber que trabajas en lo que realmente importa te aporta la motivación que necesitas para salir adelante con tu día y puede servir para que sientas que tienes tu trabajo bajo control.

Define los límites entre la vida personal y el trabajo

Lo mejor que puedes hacer en este momento es ser honesto contigo mismo acerca de en qué te puedes centrar y cuál es la mejor manera en que puedes hacerlo. Estamos todos en el mismo barco y solamente superaremos esta situación si nos cuidamos.

A continuación, te mostramos algunas formas en las que se cuida el equipo de Asana:

  • Sesiones programadas de meditación
  • Redes sociales y noticias de último momento
  • Cuando termina el día, cerramos sesión
  • Cuando comienza el día, compartimos las prioridades diarias
  • Llamadas por Zoom con fondos de pantalla del equipo de Asana
  • Pausas exclusivas para almorzar con quienes convivimos, los niños o la familia
  • Happy hours con nuestro Grupo de Recursos para Empleados (ERG) mientras se trabaja de forma remota

Cada cual tiene sus propios límites. Los consejos que mostramos no conforman una lista exhaustiva, son simplemente un conjunto de pautas que nos han sido útiles en Asana. Pero si puedes, te recomendamos tomar el tiempo necesario para entender qué te hace sentir con fuerzas y te sirve de ayuda, y que le dediques tiempo a eso.

Adaptación (y readaptación) al trabajo remoto

Nadie sabe lo que deparará el futuro ni cuánto tiempo trabajaremos de forma remota. Así que no solo necesitamos entender cómo adaptarnos al trabajo remoto esta vez; es probable que debamos readaptarnos a medida que las circunstancias evolucionen. Si pones en práctica hábitos saludables, políticas y límites para el trabajo remoto, podrás tener el control de tu trabajo y centrarte en lo que realmente importa.

Mientras tanto, lleva una vida saludable, mantente en contacto con tus compañeros de trabajo y con tus seres queridos, y cuídate mucho.

Para más consejos sobre el trabajo remoto, mira nuestro webinar, Trabajo remoto: Cómo permanecer conectado y organizado.

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