Liderazgo transaccional: qué es y cómo aplicarlo en tu empresa

Foto de la colaboradora - Julia MartinsJulia Martins16 de abril de 20219 min de lectura
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Resumen

Los líderes transaccionales dicen directamente al equipo de trabajo qué hacer y lo motivan a través de beneficios o recompensas. Si bien este estilo de liderazgo es útil para motivar al equipo a corto plazo o en situaciones de emergencia, el liderazgo transaccional debe usarse con precaución. Sigue leyendo para conocer las ventajas y desventajas del liderazgo transaccional, ejemplos, cuándo usarlo y algunos otros tipos de liderazgo empresarial alternativos que puedes aprovechar, como el transformacional.

Hablamos mucho sobre liderazgo en Asana. Como líder, tu responsabilidad es inspirar, motivar e incentivar al equipo. Sin dudas, quieres brindar los recursos necesarios para que todo resulte a la perfección, así como también, la estructura necesaria para trabajar bien. Pero según el Índice de la anatomía del trabajo, solamente el 15 % de los trabajadores del conocimiento sienten que se los escucha en la empresa. En muchos casos, los líderes comienzan dialogando con el equipo, pero les cuesta mucho mantener ese diálogo o transformarlo en acciones. Cuando no se puede pasar a la práctica, los integrantes del equipo pueden sufrir estrés, confusión por la falta de claridad o incluso, padecer burnout o agotamiento.

No hay una sola manera correcta de liderar. Los buenos líderes aplican varios tipos de liderazgo empresarial. El liderazgo transaccional es un estilo que, cuando se ejerce conscientemente, puede resultar muy útil para que los demás miembros del equipo se destaquen en tareas o situaciones específicas. En este artículo, explicaremos las características del liderazgo transaccional y cuándo puedes aplicarlo. También, analizaremos cuándo conviene evitarlo y cuándo implementar otros tipos de liderazgo. 

Cómo pensamos el liderazgo en Asana

El trabajo de hoy en día está abarrotado de información y todo se encuentra en constante movimiento. A diario, perdemos claridad en medio del caos de prioridades confusas, trabajos duplicados y tiempo perdido con los pormenores del trabajo. Esta falta de claridad y exceso de estrés pueden desencadenar el agotamiento. Durante el año pasado, siete de cada diez trabajadores del conocimiento padecieron agotamiento o burnout al menos una vez. Además, los trabajadores del conocimiento de todo el mundo tienen dificultades para concentrarse con los trabajos correctos en los momentos indicados. A pesar de que trabajan aproximadamente dos horas de más todos los días en comparación con el 2019, no logran cumplir con el 26 % de las entregas semanales.

Por ser el líder, tienes el poder para orientar al equipo en la dirección correcta. Una de las cosas más importantes que puedes hacer como líder es ayudar a que los integrantes del equipo conecten sus objetivos diarios con los de la empresa en general. Si le aportas al equipo una perspectiva general acerca de qué lugar ocupa su trabajo en la misión o visión de la empresa, aunque sea solo en menor medida, puede ser muy útil para que sepan cómo establecer mejor las prioridades de las tareas, llevar a cabo trabajos de gran impacto y lograr el desarrollo personal y profesional.

Mejorar tus habilidades de liderazgo, al igual que desarrollar tu estilo gerencial, es un proceso que dura toda la vida. Sin embargo, para empezar, compartimos cinco enseñanzas clave sobre el liderazgo que puedes poner en práctica hoy mismo:

  • No delegar lo suficiente no es algo bueno. Incluso, también es malo para quienes podrían tener más autonomía y estar aprendiendo otras habilidades.

  • Hay que reconocer que cualquiera puede ser un buen colaborador, no un enemigo, y ayudarte con lo que intentas hacer.

  • Reconoce que estás más de acuerdo de lo que crees con lo que opinan otras personas. Cuando no lo estás, probablemente se deba a que han entendido cosas diferentes y no a que se trate de un conflicto real.

  • No dejes que la perfección se transforme en el enemigo de las cosas bien hechas. Toma decisiones, incluso aunque no estés del todo seguro de cuál de las opciones es estrictamente la mejor en ese preciso momento. Postergar una decisión en el tiempo puede ser desgastante.

  • Asegúrate de que siempre haya momentos dedicados a la verificación para tener oportunidad de reflexionar. Destina ese tiempo a pensar en profundidad. No te centres solamente en la táctica todo el tiempo.

Lee: Dustin Moskovitz, director general de Asana, comparte sus lecciones de liderazgo

¿Qué es el liderazgo transaccional y qué lugar ocupa en todo esto?

El liderazgo transaccional es un estilo de liderazgo que se centra en el orden, la estructura y la planificación orientada a la consecución de los objetivos. Un líder transaccional le dirá directamente a los miembros del equipo qué deben hacer. Como resultado, con este tipo de liderazgo se prioriza mantener el statu quo, en vez de desafiarlo.

Los líderes de las empresas que aplican este tipo de liderazgo, con frecuencia, utilizan un sistema de premios o recompensas para motivar al equipo. El liderazgo transaccional apela al interés propio de cada miembro del equipo. Los incentiva a trabajar bien para recibir beneficios o recompensas. En algunos casos, la teoría del liderazgo transaccional puede incluir un estilo laissez-faire, que implica que el líder del equipo no intervendrá hasta que lo necesiten.

¿Cuándo debería aplicar el liderazgo transaccional?

En Asana, uno de los valores de la empresa es “Ser auténtico (contigo mismo y con los demás)”, así que seremos auténticos contigo y te diremos que no deberías usar el liderazgo transaccional con demasiada frecuencia. Los líderes transaccionales aplican la motivación extrínseca y las recompensas supeditadas a algún mérito (es decir, aquellos reconocimientos sujetos a un comportamiento o logro). La ventaja de este tipo de liderazgos es que motiva a las personas desde el principio con cosas que pueden interesarles, como el dinero o el reconocimiento. Sin embargo, la desventaja del liderazgo transaccional es que los miembros del equipo tienden a centrarse solamente en lograr objetivos a corto plazo para obtener esas recompensas.

Por consiguiente, el liderazgo transaccional puede ser un buen estilo para aplicar en momentos en los que se necesita concentración o en situaciones de emergencia. Bajo el liderazgo transaccional, una sola persona toma las decisiones. Puede ser perfectamente útil si tu equipo o tú necesitan resolver algún objetivo en el corto plazo y tienen muy poco tiempo. Sin embargo, es muy importante moderar el liderazgo transaccional con otros estilos de liderazgo que reconozcan el desempeño de los empleados desde una perspectiva más integral, para garantizar que el ambiente laboral que se genere sea abierto y colaborativo.

Ejemplos de liderazgo transaccional aplicado por diferentes equipos:

  • Los equipos de ventas que pagan comisiones usan una forma de liderazgo transaccional. Cuando un miembro del equipo de ventas cumple con su porcentaje esperado de negocios cerrados, recibe una recompensa. Pero a la inversa, si no lo cumple, puede recibir acciones correctivas.

  • En los equipos deportivos se usa con mucha frecuencia el liderazgo transaccional para convencer a los miembros del equipo de hacer algo aunque no les guste, como puede ser algún entrenamiento, para conseguir una recompensa personal; en este caso, ganar una competencia.

  • En situaciones de crisis o emergencia el liderazgo transaccional puede ser muy útil si todos necesitan agruparse para cumplir rápido con un objetivo a corto plazo. Esta forma de liderazgo ejecutivo funciona mejor si un equipo necesita resolver un problema, en vez de analizar posibles soluciones.

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Ventajas y desventajas del liderazgo transaccional + ejemplos

La pregunta fundamental aquí es, ¿deberías usar el liderazgo transaccional? Como con cualquier estilo de liderazgo, hay cuestiones a favor y en contra. A continuación, detallamos algunas de las razones por las que convendría aplicar el liderazgo transaccional con mesura y algunos consejos sobre cuándo evitarlo. 

Ventaja: los equipos se centran específicamente en los objetivos

Los líderes transaccionales trabajan con objetivos establecidos (normalmente a corto plazo). Es el motivo por el que los equipos que lideran logran una gran concentración para concretar esos objetivos. El enfoque claro y de corto plazo implica que los miembros del equipo conozcan qué deben priorizar para llegar a donde quieren.

En pocas palabras, este nivel de claridad puede ayudar a que los miembros del equipo se centren en tareas específicas. Con nuestra investigación hallamos que el 29 % de los empleados que padecieron agotamiento durante el año pasado informaron haberse sentido sobrecargados de trabajo por la falta de claridad con respecto a las tareas y los roles. Si les brindas a tus recursos humanos un objetivo claro, al explicarles lo que deben hacer con un estilo de liderazgo transaccional, puedes ayudar a disipar esas dudas y a que logren concentrarse en las prioridades correctas. Por ejemplo, un líder transaccional puede establecer un objetivo para publicar cierta cantidad de artículos durante el mes o conectarse con un número específico de clientes durante una semana.

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Desventaja: los objetivos, por lo general, son a corto plazo

Cuando aplicas el liderazgo transaccional, debes definir objetivos claros que tu equipo pueda alcanzar. Pero, para que esos objetivos parezcan alcanzables, deben ser a corto plazo.

Es el motivo por el cual deberías aplicar diferentes tipos de liderazgos en distintos momentos. El liderazgo transaccional puede ser muy útil para el equipo cuando las acciones son a corto plazo, pero también debes ayudarlos a elaborar objetivos a largo plazo. La clave está en pensarte no solo como líder, sino como entrenador del grupo. Para más información sobre cómo establecer objetivos a largo plazo para ayudar a los integrantes del equipo a desarrollar sus competencias, lee nuestro artículo sobre cómo ser el coach de tus compañeros de equipo.

Ventaja: puedes aumentar la motivación y la productividad

Dependiendo del tipo de equipo y de lo que motive a los diferentes integrantes, el liderazgo transaccional puede aumentar la motivación con las recompensas por el cumplimiento de objetivos a corto plazo. Este método se usa con más frecuencia en equipos de ventas y en forma de comisiones. Por ejemplo, en un equipo de ventas se puede ofrecer una gratificación inmediata para el miembro del equipo que haya hecho la mayor cantidad de llamadas al final del ciclo de venta; es decir, por su buen desempeño.

Desventaja: no todos se motivan de este modo

Con el liderazgo transaccional se puede incentivar a algunos miembros del equipo, pero no todos se motivan con las recompensas o los beneficios. Además, incluso cuando están motivados, el modelo de liderazgo transaccional no los estimula para que se superen día a día ni para que apliquen la creatividad en sus roles. 

Es el motivo por el que no conviene depender exclusivamente del modelo de liderazgo transaccional, o por el que es mejor evitar implementarlo continuamente en el equipo. Asegúrate de que todos estén realmente motivados y de que se sientan respaldados. Bríndales siempre la oportunidad de ser creativos, aunque sea en algunos proyectos. Es un factor crítico para incentivar a los miembros de un equipo para que den lo mejor de sí en el trabajo. El 44 % de los empleados citaron que el trabajo interesante y placentero era un factor motivador que los haría desempeñarse mejor en 2021.

Ventaja: el éxito se mide fácil

Cuando estableces objetivos a corto plazo como líder transaccional, también deberías proponer objetivos claros y brindar las indicaciones sobre cómo lograrlos. Esas indicaciones pueden incluir cuándo debería estar cumplido el objetivo, los riesgos o dependencias que pueden afectarlo y cualquier hito relevante del proyecto que pudiera aparecer en el camino.

Si brindas todos estos detalles con anticipación puede resultar particularmente útil para los equipos que no siempre cuentan con objetivos claramente definidos. Saber exactamente lo que se pretende y qué hacer para lograrlo puede ayudar a los miembros del equipo a medir con facilidad el éxito y la efectividad al fin de un período.

Desventaja: no promueve la creatividad ni la innovación

El liderazgo transaccional tiende a mantener el statu quo, a no desafiarlo. Dado que en este tipo de equipos hay una cadena de mandos bien clara, el estilo de liderazgo puede resultar poco efectivo para equipos creativos. Si tu equipo depende de ti para identificar y definir los objetivos a corto plazo, es menos probable que se inclinen por trabajar con iteraciones o por pensar diferente.

Para combatirlo, asegúrate de crear un ambiente laboral en el que se fomente la creatividad y se priorice la diversidad en las maneras de pensar. Incentiva a los miembros del equipo para que desarrollen sus propias habilidades para la colaboración y el trabajo en equipo, y genera relaciones que atraviesen los distintos departamentos dentro de la empresa.

Lee: 10 pasos sencillos para fomentar la colaboración en los equipos

¿Qué se sabe sobre el liderazgo transformacional?

El líder que aplique el tipo de liderazgo transformacional desarrollará y pondrá en práctica una idea junto con el resto del equipo. Los líderes transformacionales priorizan depositar la autonomía y autoridad en manos de quienes dependen directamente de ellos, en vez de centralizar el proceso de toma de decisiones.

Verás, con frecuencia, que se hacen comparaciones entre el liderazgo transaccional y el transformacional. Pero nosotros pensamos que de esa forma se plantea que solamente hay dos caras opuestas de una cosa y que no queda más opción que elegir una de ellas; cuando, en realidad, puedes aprender algo de cada estilo.

¿Cuándo conviene aplicar el liderazgo transformacional?

Los líderes transformacionales se centran siempre en el futuro. Su objetivo es “pensar diferente” e implementar ideas nuevas en la empresa. Los líderes transformacionales inspiran a la participación y tienden a dar prioridad a su propio carisma para respaldar, incentivar y motivar a los empleados.

Si este tipo de líderes suena magnético es porque comúnmente lo es. De hecho, a veces, se suele decir que los líderes transformacionales tienen “seguidores” y no compañeros de equipo o empleados, por la manera en que tienden a transformarse en modelos a seguir para quienes dependen de ellos. Igual que lo que sucede con el liderazgo transaccional, este tipo de liderazgo también presenta ventajas y desventajas. Si bien el liderazgo transformacional deja las decisiones en manos del equipo, en vez de concentrar las decisiones en los niveles superiores, un estudio publicado en el Journal of Applied Psychology mostró que con los líderes transformacionales la satisfacción laboral y el desempeño eran inferiores que con los líderes transaccionales.

¿Qué tipo de liderazgo es el indicado para mí?

Los mejores líderes varían sus estilos de liderazgo dependiendo de cada situación particular, de los empleados y de las necesidades específicas que surgen para llevar un proyecto adelante. Todos los miembros del equipo son diferentes, significa que responderán a estilos o situaciones diferentes. Como líder, lo mejor que puedes hacer es identificar los motivadores más efectivos para cada miembro del equipo y usarlos para brindarles apoyo.

Aun así, apunta a aplicar el liderazgo transaccional con mesura. Este estilo de liderazgo tiende a ser menos creativo y flexible que otros estilos, como el de liderazgo transformacional. Pero el liderazgo transaccional puede aportar claridad al equipo y orientación centrada en los objetivos. La implementación de este estilo de liderazgo de maneras estructuradas puede ayudarte a guiar mejor al equipo hacia el éxito. 

¿Te interesa leer más sobre el tema? Consulta nuestro artículo acerca del liderazgo situacional.

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