Fatiga por videoconferencias: 4 consejos para combatir el agotamiento

Foto de la colaboradora - Sarah LaoyanSarah Laoyan
21 de febrero de 2025
4 min de lectura
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Resumen

La fatiga por videoconferencias es la sensación de agotamiento que tienes después de tener demasiadas videollamadas en un día. Aunque a menudo se llama “fatiga de Zoom” o “agotamiento de Zoom”, este fenómeno puede ocurrir con cualquier software de videoconferencia. Aprende los síntomas de la fatiga por videoconferencias y descubre consejos para prevenirla.

Son las 3:00 p. m. de un jueves, te late la cabeza, te duelen los ojos y tienes una reunión más antes de que termine el día, pero sientes que ya no puedes más. Después de reuniones seguidas durante todo el día, te sientes agotado y exhausto. 

Si te identificas con esta situación, es posible que estés experimentando fatiga por videoconferencias.

¿Qué es la fatiga por videoconferencias?

La fatiga por videoconferencias es el agotamiento que sientes después de tener demasiadas videoconferencias durante un corto período de tiempo. El término también se conoce comúnmente como “fatiga de Zoom” o “agotamiento de Zoom”. Sin embargo, este fenómeno no se limita a la plataforma Zoom, puede suceder con cualquier software de videoconferencia. 

La fatiga por videoconferencias tiene una variedad de síntomas. Estos son algunos de los síntomas:

  • Fatiga visual

  • Olvidos

  • Dificultad para concentrarse

  • Irritabilidad

  • Cansancio general

  • Fatiga mental

  • Dolores de cabeza

  • Tensión muscular

  • Insomnio

Muchos de estos síntomas se superponen con los síntomas del agotamiento. Actualmente no hay ningún estudio oficial que relacione la fatiga por videoconferencias con el agotamiento, pero es interesante cómo se superponen los síntomas.

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La escala ZEF

Un equipo de investigadores de Stanford está investigando actualmente los efectos de las videoconferencias mediante la escala de agotamiento y fatiga de Zoom (ZEF). La encuesta considera aspectos como cuánto tiempo pasas en las reuniones, información demográfica y los síntomas que experimentas. El objetivo de esta investigación es influir en la forma en que usamos el software de video en el futuro para centrarnos mejor en nuestro bienestar. 

¿Por qué las videoconferencias son tan agotadoras?

Jeremy Bailenson, profesor de comunicación y director fundador del Laboratorio de Interacción Humana Virtual de Stanford, analiza cuatro razones clave por las que experimentamos fatiga en las videoconferencias. A continuación, te presentamos algunas razones por las que las videoconferencias pueden resultar tan agotadoras, pero también algunas formas sencillas de evitar que el agotamiento se instale.

1. Las videoconferencias requieren más energía mental

Una de las razones por las que las videoconferencias son tan agotadoras es porque provocan las mismas emociones que sentimos cuando estamos en una situación intensa. Esto se debe a lo cerca que aparece la cara de la otra persona en la pantalla de video. No es común estar tan cerca físicamente de una persona durante una conversación normal.

Las únicas veces que otra persona está tan cerca de nosotros en la vida real es durante momentos íntimos o conflictos intensos, los cuales desencadenan una respuesta en nuestro cerebro para permanecer hiperalertas. Debido a esta respuesta, nuestro cerebro tiene que trabajar más para procesar la información compartida durante la llamada de conferencia en lugar de la conversación cara a cara normal. 

Cómo combatir esto:

Aleja la pantalla de tu cara cuando recibas videollamadas para imitar la distancia que tendrías cuando tienes una conversación normal cara a cara con alguien. Usa un teclado y un mouse externos en lugar de trabajar constantemente en tu laptop para que puedas acceder a tu computadora sin tener la pantalla tan cerca de tu cara.

2. Hacer varias cosas a la vez consume la misma energía mental que necesitamos para concentrarnos

Si bien trabajar desde Inicio puede ayudar a algunas personas a concentrarse, para otras es una distracción. Si estás en una llamada de conferencia, es posible que estés revisando tu correo electrónico, tratando de evitar que tu perro ladre, preocupándote por cómo te ves o pensando en otras tareas que debes finalizar durante el día. Según la encuesta Anatomía del trabajo 2022 de Asana, más de la mitad de los trabajadores realizan varias tareas a la vez durante las reuniones. Todas estas cosas nos alejan de la tarea principal en cuestión: la videoconferencia a la que se supone que debes prestar atención. 

La Dra. Sahar Yousef, neurocientífica cognitiva y profesora de la Escuela de Business Haas de la Universidad de California en Berkeley, afirma:

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El cerebro humano funciona mejor cuando se concentra en una tarea a la vez. Tenemos cierta capacidad productiva y cierto nivel de atención.”
Dra. Sahar Yousef, especialista en neurociencia cognitiva, Universidad de California en Berkeley
Lee: 5 mitos sobre hacer varias tareas a la vez y 6 consejos para aumentar la productividad

Cómo combatir esto:

Si bien es más fácil decirlo que hacerlo, la solución para este problema es concentrarse en una cosa a la vez. Si estás en una videollamada, intenta estar en un entorno tranquilo y sin distracciones. No te sientas tentado a revisar tus mensajes de texto, tu email o abrir cualquier mensaje de Slack. De hecho, silencia las notificaciones cuando vayas a las reuniones. De esa manera, no tendrás la tentación de realizar varias tareas a la vez durante la llamada. 

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3. Mirarse constantemente no es natural

En la vida cotidiana, no te miras a ti mismo mientras tienes una conversación con otras personas. Claro, puedes mirarte en el espejo para arreglarte el cabello muy rápido, o verte en el reflejo de una ventana, pero mirar tu propia cara cuando intentas establecer una conexión social con otra persona no es la norma. Este estímulo adicional nos hace hiperconscientes de nuestras propias expresiones faciales, lenguaje corporal y otras señales no verbales. Cuando nos centramos en cómo nos presentamos en el chat de video, es menos probable que nos centremos en la reunión en sí. 

Cómo combatir esto:

En la mayoría de los software de videoconferencias, existe la opción de desactivar tu propia vista sin apagar la cámara. Esto te ayudará a desviar tu atención de ti mismo y centrarte en el orador de la videollamada. 

La otra opción es llevar la reunión fuera de línea y hacer una llamada telefónica a la antigua. Si no necesitas compartir una pantalla y solo estás discutiendo cosas verbalmente, no hay nada de malo en tener una llamada de audio. Esto puede ayudar a aliviar el estrés de tener reuniones consecutivas donde tienes que estar presente en video. 

4. Las videoconferencias dificultan la comunicación no verbal

Cuando nos comunicamos cara a cara, hay mucha comunicación no verbal. De hecho, cuando nos comunicamos en persona, aproximadamente la mitad de esa comunicación es no verbal. Las personas se comunican a través de gestos con las manos, expresiones faciales, lenguaje corporal y el tiempo. Sin embargo, con las videoconferencias, puede haber un retraso o una desconexión de esta comunicación visual.

“Durante mucho tiempo confiamos en el lenguaje corporal informal como una forma de desarrollar un entendimiento compartido”, dice Erica Dhawan, autora de Digital Body Language: How to Build Trust and Connection, No Matter the Distance. “Crecimos aprendiendo las reglas básicas del lenguaje corporal, pero no las del lenguaje corporal digital”.

Esta pequeña brecha en la comunicación no verbal puede causar problemas de comunicación y malentendidos. Cuando te comunicas a través de reuniones virtuales, es importante que seas extremadamente claro con la intención y la entonación, ya que no puedes usar señales no verbales normales, como el contacto visual y el lenguaje corporal. 

Más información: El futuro del trabajo depende de nuestro lenguaje corporal “digital”

Cómo combatir esto:

Si tu equipo tiene un modelo híbrido, intenta organizar algunas reuniones presenciales en combinación con tus reuniones de Zoom. Esto puede ayudar a tu equipo a conectarse a un nivel más cercano y personal, al tiempo que permite la flexibilidad de las llamadas de Zoom en diferentes días.

Para los equipos que trabajan completamente remoto, ofrece oportunidades para que se conecten en persona cada pocos meses. Esto puede ayudar a proporcionar una conexión social para los miembros de tu equipo en persona, en lugar de solo a través de videollamadas. 

Fomenta la colaboración con menos reuniones

Si buscas diferentes formas de mantenerte conectado con tu equipo sin utilizar un software de videoconferencia, usa una herramienta de gestión del trabajo como Asana. Con Asana, tu equipo puede colaborar en proyectos de forma asincrónica, mantenerse al día con las actualizaciones de estado y organizar reuniones más organizadas y eficientes. Plantilla gratuita para agendas de reuniones

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